El secretario de Finanzas se refirió a la herencia recibida en cuanto a deuda y destacó las acciones realizadas para que el Tesoro no requiera de financiamiento adicional por parte del Banco Central. Detalle de los vencimientos para 2025.
En su exposición inicial ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, aseguró que “tener equilibrio fiscal nos permite ordenar la macro y realizar una estrategia de financiamiento, que significa recuperar el crédito para Argentina, que estaba totalmente dilapidado, totalmente destruido, dada la situación que heredamos en diciembre de 2023”.
“Ante esta regla fiscal que nosotros entendemos y abrazamos con convencimiento es que hay una situación totalmente ligada al déficit fiscal, que ha sido históricamente el aumento de deuda en la Argentina. La deuda es directa hija de los déficit fiscales. Los diferentes gobiernos no es que emiten deuda adicional, nueva, porque se les da la gana, lo hacen justamente porque tienen necesidades financieras, que se expresan cuando uno gasta más de lo que ingresa”, señaló.
El funcionario se refirió entonces a la herencia recibida: “Recibimos una deuda del Tesoro del equivalente de 487.213 millones de dólares” de los cuales “425.552 millones de dólares eran la deuda del Tesoro a noviembre de 2023”. A su vez, “la deuda de pasivos remunerados del Banco Central era casi 62 mil millones de dólares”, apuntó y dijo que “esa deuda está directamente relacionada con las acciones del Tesoro, que no tenía fuente de financiación pura” y se financió “detonando la hoja de balance del Banco Central”.
Quirno afirmó que cuando llegaron a la gestión, “el 30% de la deuda consolidada tenía vencimientos a un día, el equivalente a 66 mil millones de dólares vencían a un día. Esa fue la situación que heredamos”. “El Tesoro estaba escondiendo” deuda “bajo la alfombra”, resaltó y agregó que “el 90% de la deuda estaba indexada”.
En defensa de la premisa del Gobierno, el secretario de Finanzas sostuvo que “el equilibrio fiscal nos permite que el Tesoro no necesite financiamiento adicional” y también “refinanciar los vencimientos que va teniendo en cada momento”. “Al no tener necesidad de financiamiento no se le pide financiamiento al Banco Central para que financie al Tesoro”, resumió.
Luego, continuó: “La situación de superávit fiscal nos permitió desarrollar una estrategia financiera desde el primer momento, bajo la cual esos casi 60 mil millones de dólares que estaban en el Banco Central fueron eliminados en un período de siete meses”. Esto fue a partir de “diferentes colocaciones en el mercado de pesos por encima de nuestros vencimientos” y “vía recompra de títulos” lo que generó “la absorción de pesos”.
“Redujimos la cantidad de deuda en dólares que debíamos” y “otra parte de esos pesos se utilizó para la compra de dólares”, detalló, para sumar que “estuvimos acumulando reservas en pesos en la cuenta del Tesoro del Banco Central”.
En esta línea, Quirno precisó que “ahora de la deuda emitida, solamente el 29% está indexada”. “De noviembre de 2023 a agosto de 2024 la deuda consolidada se redujo por el equivalente de 46.418 millones de dólares”, indicó.
También reveló que “la deuda con privados, que es la deuda exigible, porque después está la deuda intra sector público -que tiene refinanciamiento asegurado-” más la que se tiene con organismos internacionales se redujo en el porcentaje que representa en el PBI, pasando de 56,5% a 50,8%. Mientras que la deuda en pesos pasó de “casi el 21% a casi 13%”.
Sobre esto, el funcionario añadió que “el nivel de deuda en dólares en noviembre de 2023 es de 266.737 millones” y “en agosto de 2024 es prácticamente 10 mil millones de dólares menos”.
Respecto de los vencimientos del año próximo, detalló que “los vencimientos 2025 en pesos son del orden de 101 billones de pesos; con el sector privado son en el orden de 45 billones de pesos”; mientras que “los vencimientos 2025 con organismos internacionales son 7.800 millones de dólares”.
“Hemos podido sortear una cantidad muy grande de obstáculos, sanear la hoja de balance del Banco Central, hemos reconstituido una curva en pesos en tasa fija. Es todo parte de un proceso de ganar credibilidad poco a poco, para seguir extendiendo la vida promedio de nuestra deuda, y que pueda ser refinanciada sin problemas. Creemos que es un perfil de deuda que es refinanciable, una vez que en el futuro accedamos a los mercados de capital”, concluyó.