El diputado del FIT cuestionó con dureza el anuncio de que se les cobrará un arancel a los extranjeros que utilicen hospitales y universidades públicas. “La xenofobia es un recurso para justificar la asfixia presupuestaria y la privatización de la salud y la educación”, afirmó.
El legislador del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) Gabriel Solano salió al cruce del vocero presidencial Manuel Adorni por el anuncio de que se les cobrará un arancel a los extranjeros que utilicen hospitales y universidades públicas, al mismo tiempo que aseguró que es un acto de “xenofobia”.
En ese sentido, el trotskista aseveró que “la campaña de xenofobia lanzada por el Gobierno es funcional a justificar el ajuste a la universidad y salud pública” e indicó que “por eso es solo un primer paso que luego avanzará sobre los derechos del conjunto del pueblo, como ya se anticipa en el anuncio de entregar en concesión privada la gestión de los hospitales públicos nacionales. Vale aclarar que no existe que migrantes no residentes puedan siquiera anotarse a cursar en la universidad pública. Por ende, no se les puede arancelar nada”.
“Cuando se refiere a que uno de cada tres estudiantes de medicina son migrantes habla de migrantes residentes que viven en nuestro país. Por otro lado, con respecto a la salud pública es marginal para el presupuesto de la salud el porcentaje de migrantes que se atienden. Además, la salud es un derecho humano esencial”, continuó.
Al mismo tiempo que señaló que “los problemas que tienen las universidades y hospitales públicos de infraestructura, salarios e insumos no son responsabilidad de los migrantes sino de la falta de presupuesto, la intención de vaciamiento y privatización del Gobierno Nacional”.
“Entonces es claro que este anuncio es una campaña de xenofobia que finalmente va a terminar por atacar los derechos del conjunto del pueblo”, completó.