El radical se inclinaba por la suspensión y el desafuero. Con eso, dijo, “no le regalábamos una banca al kirchnerismo”.
El senador Maximiliano Abad fue el único radical que votó en contra de la expulsión del hasta este jueves senador nacional Edgardo Kueider. A favor de la suspensión del entrerriano, el legislador bonaerense explicó en las redes sociales el sentido de su voto.
“El Senado de la Nación se convirtió en juez frente al caso Kueider”, arrancó Abad, quien sostuvo que “para hacerlo de manera correcta debió seguir los mismos pasos que los tribunales: recopilar las pruebas, documentarlas, evaluarlas y luego dictaminar”.
“En lugar de actuar desde el lugar institucional que le corresponde como Cámara alta del Poder Legislativo, el Senado jugó para la tribuna. No se respetaron reglas ni procedimientos”, estimó el radical, cuya posición “es clara, la sustento con argumentos y está alejada de cualquier especulación”.
En ese sentido explicó que este jueves “deberíamos haber suspendido y desaforado al senador Kueider, para despejarle el camino a la justicia -tanto de Paraguay como de Argentina- y permitir que progrese la investigación sin dilaciones, se consolide el caso y, de esta manera, con respaldo judicial, avanza con su expulsión”.
A su juicio, continuó, “con la suspensión y el desafuero hubiéramos logrado cuatro objetivos muy importantes: 1) Se quitaban todos los derechos del senador involucrado: voz, voto y dieta. 2) Se le permitía a (la jueza) Arroyo Salgado detenerlo e investigarlo a fondo. 3) Dábamos una señal rápida y eficaz a la sociedad. 4) No le regalábamos una banca al kirchnerismo”.