Si efectivamente el presidente Javier Milei envía al Congreso un proyecto de ley para autorizar un nuevo acuerdo con el FMI, el Poder Legislativo deberá incluir en el texto dos cuestiones.
El Gobierno del presidente Javier Milei ha dejado trascender que enviará al Congreso de la Nación un proyecto de eventual nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
No está claro que el oficialismo vaya a lograr el apoyo en ambas cámaras para aprobarlo.
En cualquier caso, es imprescindible que el proyecto de ley vaya acompañado de un documento del Fondo Monetario Internacional, en el que el propio organismo explique y asegure las medidas que adoptará en caso de que el Gobierno nacional pretenda usar, parcial o totalmente, los recursos recibidos para financiar la fuga de capitales, como dramáticamente se hizo en Argentina durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando Luis “Toto” Caputo fue ministro de Hacienda y Presidente del Banco Central.
De hecho, Toto Caputo, junto al actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y Pablo Quirno (actual secretario de Finanzas) anunciaron en junio de 2018 que los 50.000 millones de dólares autorizados por el FMI para el gobierno de Macri eran “precautorios”.
Los mismos que hoy conducen la política económica del Gobierno de Milei decían, hace siete años, que al financiamiento del FMI, “si lo necesitás lo podés usar, pero si recuperamos el acceso al mercado a buenas tasas, mejor guardarlo”.
La historia ya es conocida. Violando el artículo VI del Convenio
Constitutivo del Fondo Monetario Internacional, recursos generales del organismo se destinaron a financiar salidas considerables y continuas de capitales. Eso es fuga.
El propio Macri lo reconoció con elocuente y natural sencillez: “la plata del FMI, que es la plata de los demás países, la usamos para pagarles a los bancos comerciales que se querían ir” (noviembre de 2021, declaraciones a la cadena televisiva CNN en Español).
Por ese motivo, si efectivamente el presidente Javier Milei envía al Congreso un proyecto de ley para autorizar un nuevo acuerdo con el FMI, el Poder Legislativo deberá incluir en el texto dos cuestiones:
Primero: que se anexe al proyecto de ley un documento ad-hoc del Fondo Monetario Internacional para el caso argentino, que detalle -de manera riegurosa- los mecanismos ex ante y las operaciones de seguimiento, durante el proceso, que se aplicarán para garantizar que no se viole el Artículo VI del Convenio Constitutivo del organismo. Las evaluaciones ex post del FMI siempre han llegado tarde y nunca frenaron la fuga de capitales. Eso lo saben de sobra tanto el Directorio como el staff del Fondo.
Segundo: el Congreso de la Nación tendrá acceso permanente a la información resultante de las operaciones de seguimiento, a través de las Comisiones que a tal efecto defina y con la asistencia técnica de la Oficina de Presupuesto del Congreso.
Sí, el Congreso de la Nación puede evitar una nueva fuga de capitales. Debe hacerlo. Y es muy simple.
Alejandro "Topo" Rodríguez es director del Instituto Consenso Federal