La Cámara alta realiza una reunión que tendrá carácter inédito, en caso de concretarse una doble derrota del Gobierno para aprobar a los dos hombres designados por el presidente para integrar la Corte. Quiénes fueron los 38 legisladores que dieron quórum.
Foto: Comunicación Senado
Se realiza en el Senado una sesión clave, en la que se espera ponerle fin a una novela que lleva unos once meses en esa Cámara: la de la designación de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Cuando se esperaba que el quórum se diese de manera holgada, la realidad fue otra. Solamente 38 senadores bajaron en tiempo y forma: 33 de los 34 integrantes del interbloque Unión por la Patria (Carolina Moisés bajó con la sesión comenzada); los radicales Pablo Blanco y Martín Lousteau; el formoseño exoficialista Francisco Paoltroni; y el jefe de bloque del Pro Alfredo De Ángeli junto a la pampeana María Victoria Huala.
Pese a que firmó el dictamen de rechazo del pliego de García - Mansilla, la senadora larretista Guadalupe Tagliaferri (Pro) asistió al recinto una vez que el quórum se había logrado.
Será el único tema a debatir a lo largo de esta sesión, dado que los otros temas que se barajaban, no fueron contemplados como el aumento de las dietas de los senadores y la conformación de los miembros de la AGN por parte del Senado.
El quórum para una sesión que se considera de lo más trascendente se consiguió a las 14.13, estimándose a partir de ello que el Gobierno se encamina a una severa derrota, al darse casi por descontado que ninguno de los dos postulantes reúne el número suficiente para ser consagrado miembro de la Corte. Un número realmente elevado, tratándose de los dos tercios, que establece la Constitución nacional.
El Poder Ejecutivo anunció que tanto Lijo como García-Mansilla eran sus elegidos para cubrir las vacantes de Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda el 20 de marzo del año pasado, aunque recién envió sus pliegos al Senado el día 27 de mayo. La trama de esta novela se complicó mucho más cuando el 26 de febrero de este año el presidente decidió designar por decreto a ambos en la Corte Suprema de Justicia.
Ese factor ha sido clave para que la oposición más dura redoblara esfuerzos para llamar a una sesión en la que pudiera rechazar sendos pliegos.
Según todas las estimaciones, tanto Lijo como García-Mansilla no cuentan con los dos tercios para ser consagrados integrantes del Tribual Superior.
Con un extenso discurso en su rol de miembro informante, la senadora porteña Guadalupe Tagliaferri explicó por qué no llegó a tiempo para dar quórum en la sesión. La legisladora del Pro confesó que tenía la decisión tomada desde que los pliegos ingresaron a la Cámara alta, pues no cree en una Corte Suprema de Justicia sin mujeres.
Además, hizo un repaso sobre la labor realizada en la Comisión de Acuerdos, la cual ella preside, y le enrostró al oficialismo que la “demora” en la definición “fue por la falta de consensos”, pese a “la cortesía” de darles tiempo. Del mismo modo, la larretista defenestró al catedrático Manuel García-Mansilla: “¿Nos mintió en la cara a los 72 senadores o es fácilmente manipulable por el poder político? En ambos casos no denota idoneidad para ser un juez de la Corte Suprema”.
Por el contrario, la cordobesa Carmen Álvarez Rivero cuestionó a sus pares de bloque: “Me pregunto para qué algunos del Pro les dieron el quórum. No lo entiendo. Jamás voy a ser funcional al kirchnerismo”. “Esta sesión especial tiene un solo objetivo: desgastar el Gobierno del presidente Milei”, opinó la aliada del oficialismo.
La bullrichista sentó su posición a favor del pliego de García-Mansilla, “porque representa positivamente todo lo que necesitamos; es bueno, es valioso y defiende los valores que necesitamos volver a poner sobre la mesa, como es la defensa de la vida”. “Con la misma claridad digo no al juez Ariel Lijo, porque no merece ni un gramo de mi confianza en nada”, aseveró.
A su turno, el radical Martín Lousteau argumentó su voto en contra de ambos, al sostener que “esto no es solamente en contra de los pliegos, es en contra del mecanismo, del decreto y de nombrar los jueces en comisión; y para que García-Mansilla se vaya a la casa”. “Si se convalida este mecanismo ya no vamos a tener más jueces, lo que vamos a tener es vacantes cubiertas por empleados del Poder Ejecutivo”, advirtió.
Desde Unión por la Patria, Anabel Fernández Sagasti aseguró que si García-Mansilla continúa como juez en la Corte Suprema, ante el rechazo del Senado, todos sus fallos “van a ser nulos de nulidad absoluta”.
“La institucionalidad de Argentina está resquebrajada hace años, tampoco miremos para otro lado, pero esto hace que ya se caiga todo. Este resquebrajamiento institucional es culpa de todos, porque la Constitución Nacional establece pesos y contrapesos”, observó la mendocina, quien también denunció una “amenaza” por parte de Ricardo Lorenzetti de acelerar una condena contra Cristina Kirchner si no se rechaza el pliego de Ariel Lijo.
Cada vez más alejado de Mauricio Macri y de la conducción de su bloque, el senador cordobés Luis Juez cargó contra UP y fiel a su estilo, ironizó: “Nos vino de golpe una nube de sentimiento constitucional”. Reflexivo con el oficialismo, suavizó sus dichos y sugirió “buscar mecanismos” porque “no es forma designar jueces por decreto”. Para terminar su intervención, anunció que “el pliego de Lijo no lo acompaño de ninguna manera, pero García – Mansilla es otra cosa”.
El senador monobloquista Francisco Paoltroni reiteró sus cuestionamientos respecto a Ariel Lijo, motivos que lo llevaron a alejarse del bloque de La Libertad Avanza. Como dato saliente, el formoseño relató que “me llamó este insolente de la Casa Rosada, Santiago Caputo, y me pidió que me calle porque sabía cómo iba a votar, pero le advertí que no solo no quiero que llegue a la Corte, sino que debería dejar de ser juez”.
En un tramo de su breve intervención, se mostró irónico con la oposición más dura y cargó que “estamos asistiendo al nacimiento del kirchnerismo republicano”. Comparó las situaciones económicas de la provincia de Formosa con la República del Paraguay y según su parecer, la diferencia yace en “la falta de institucionalidad” en la Argentina.
Para terminar, se mostró optimista de que el Gobierno nacional reflexione y envíe nuevos pliegos, para lo que aportó sugerencias: “Espero que se premie a Cecilia Goyeneche que denunció la corrupción en Entre Ríos”. Así las cosas, agregó que “elijamos, en lo posible, dos mujeres que tengan los pergaminos”.
Representante de Convicción Federal, el nuevo bloque dentro de UP, la senadora jujeña Carolina Moisés deslindó una de las principales diferencias que tuvo con sus pares de interbloque: primero avaló el rechazo del juez Mansilla, pero confirmó que va a votar a favor del pliego de Lijo porque “creo en su idoneidad, porque hizo carrera y poque empezó de abajo”.
Sin dar nombres propios fue crítica de la labor del Senado en el ultimo lustro: “Venimos de años y años con 145 vacantes en los juzgados provinciales”. Esta observación de Moisés se da en el marco de su postura contraria a la conducción de Cristina Kirchner al frente del Partido Justicialista. Respecto a los pliegos, envió un mensaje general para todas las bancadas: “No pongamos pretexto cuando en realidad buscamos bloquear”.
El jefe de bancada del Pro, Alfredo de Ángeli, utilizó las palabras del referente de su partido político Mauricio Macri al repetir que “el presidente de la Nación está mal asesorado”. Asimismo, alertó que este debate se da en una “situación irregular” y que “no es una sesión más porque Lijo o Mansilla podrían estar por más de 20 años en la CSJN”.
“No es un acuerdo más, estamos decidiendo el futuro de la justicia argentina”, advirtió el senador entrerriano, quien también cargó contra Ariel Lijo: “No debería ser ni siquiera juez federal y el presidente de la Nación quiere que sea miembro de la Corte Suprema”. En el cierre, agregó que “García – Mansilla tenía idoneidad y capacidad, pero lo nombraron por decreto en vez de buscar los acuerdos durante el año pasado” y pidió que se llenen los 5 cupos en la Corte Suprema de Justicia.
Por el radicalismo, el presidente del bloque Eduardo Vischi llamó “fracaso” a la intención del Gobierno nacional por avanzar con los pliegos de Lijo y García – Mansilla. Se mostró crítico, aunque mesurado en sus palabras, pero no dejó pasar la intervención en el recinto para dejarle un mensaje al presidente Milei: “Si yo, Poder Ejecutivo, necesito dos tercios, como mínimo, lo primero que debo hacer es dialogar y tener consensos antes de enviar los pliegos”.
“Ni siquiera los de La Libertad Avanza sabían de los pliegos”, señaló el senador correntino, quien fue convocado a Casa Rosada en la antesala de esta sesión por el asesor presidencial Santiago Caputo. Igualmente, Vischi agregó que “el Gobierno creyó ganar la batalla poniendo a los jueces por decreto y termina perdiendo un montón porque afecta directamente a la economía argentina”.
De cara al futuro, el jefe de bloque radical reiteró que en esta ocasión 0“enviaron los pliegos y se supone que iban a abrir el diálogo, pero tampoco lo hicieron”. Pero, aclaró que “si quiere mejorar la justicia, acá vamos a estar para dialogar”. Para cerrar, confirmó la división dentro de su espacio respecto a los pliegos, pero anunció que la mayoría va a ir por el rechazo.
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