La vicejefa de Gobierno aseguró que la propia ciudadanía debe encargarse de limpiar los desechos de las mascotas y explicó que en la Ciudad aún no se aplican multas por esto, aunque podrían hacerlo en un futuro.
Luego de que en plena campaña electoral se instalara que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires huele a “orina”, la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, responsabilizó a los vecinos por el olor a orina de perro y advirtió que son los propios dueños quienes deben limpiar los desechos de sus mascotas, a fin de evitar multas en un futuro.
Valiéndose de una información en la que se dio a conocer que el Ayuntamiento de Barcelona, España, comenzaría a cobrarle fuertes multas a los ciudadanos que no limpien los desechos de sus animales de compañía, Muzzio lanzó una extensa reflexión. “Tenés que lavar donde tu perro orina. Buenos Aires es una de las cinco ciudades con más perros por habitante del mundo”, comenzó diciendo.
“En total, cada año, decenas de miles de toneladas de excrementos y más de 100 millones de litros de orina animal se esparcen aleatoriamente en las veredas y lugares vedados para animales en los parques de toda la ciudad”, siguió y precisó que “dentro de los desechos de los animales, la orina de los perros es un problema específico que es, como los excrementos, entera responsabilidad del dueño del perro. En otras ciudades, los dueños llevan una botella con agua mezclada con algún producto de limpieza o vinagre para arrojar donde su mascota orinó. Es una medida simple de implementar, de buen vecino, pero que depende de la voluntad y la responsabilidad de los dueños: algunos la cumplen, otros no”.
Sobre esa misma línea, la funcionaria remarcó que “hay algunas ciudades en el mundo que ya se cansaron de apelar a la buena voluntad ciudadana y, como el Ayuntamiento de Barcelona, lanzaron fuertes multas para exigir que la gente se haga responsable de su animal. Como se ve en el video, a muchos les parece bien y celebran la medida, pero otros están fastidiados de verse obligados por las multas. Más allá de lo que piensen, en adelante todos los dueños de perros en Barcelona deben hacerlo o arriesgarse a recibir multas. Otras ciudades de España tomaron medidas similares, como Sevilla y Almería”.
“Acá estamos en el paso anterior a esas duras medidas, porque aún creemos que los ciudadanos con perros que todavía no asumieron sus responsabilidades, lo pueden hacer. Esto es: respetar los espacios prohibidos, levantar los excrementos y lavar la orina de sus perros”, sentenció Muzzio.