El gobernador bonaerense avanzó con una serie de jugadas políticas que arrinconaron a Cristina Fernández de Kirchner, quien ahora se ve forzada a postularse a un cargo legislativo menor. En La Plata sostienen que la expresidenta ya no tiene margen de maniobra y que el liderazgo peronista en la provincia cambió de manos.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof y virtual jefe del PJ bonaerense tensó a tal punto la relación con la titular del PJ nacional, Cristina Fernández de Kirchner, que cerca del mandatario creen que a la dos veces expresidenta no le quedó otra que, acorralada, postularse a un cargo menor para el 7 de septiembre.
Es que en La Plata consideran que hay tres movidas de Kicillof este año que debilitaron y arrinconaron a la también vicepresidenta de Alberto Fernández para ir por un cargo legislativo impensado para el pedigrí de ella: diputada, senadora, presidenta dos veces, vicepresidenta y ahora titular del PJ.
La primera fue la creación de una agrupación dentro del PJ bonaerense: en febrero, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF); luego el desdoblamiento electoral para el 7 de septiembre (elección de concejales y legisladores provincial) y el 26 de octubre (Cámara de Diputados) y la tercera la modificación a los plazos electorales de presentación de listas.
Las tres jugadas fueron rechazadas por el kirchnerismo y La Cámpora pero al final cedieron, aunque a regañadientes.
Cristina sobre todo alzó su voz discordante contra el desdoblamiento electoral y hasta le mostró los dientes a Kicillof convocando de urgencia al PJ para analizar ese desdoblamiento y una “posible doble derrota electoral”, sirenas que en La Plata sonaron a clásica “operación K”.
A esos movimientos, todos con bajo perfil de parte del kicillofismo, se le sumó el acto del MDF que Kicillof encabezó el sábado 31 de mayo en La Plata, en el que ante una poderosa formación de intendentes trazó la línea de su discurso de acá al 26 de octubre.
“El único enemigo es Milei” y “el peronismo debe estar unido” son los ejes que delineó el virtual jefe del PJ bonaerense (el titular es Máximo Kirchner, pero en la práctica volvió a ser el jefe de La Campora, como cuando Néstor Kirchner era presidente).
La relación entre ambos es nula (ella esperaba un mensaje de WhatsApp que nunca llegó) desde hace meses y Cristina está “dolida” -repite ante quien la quiera escuchar- porque dice que ella ungió a Kicillof como viceministro de Economía y luego ministro de Economía y gobernador bonaerense, y el mandatario reconoce esos movimientos, pero afirma que ahora es él el que manda.
Y, además, refiere algunas situaciones de típicos desplantes K qué le hicieron pasar Cristina y Máximo el año pasado, sin respetar su investidura de gobernador de la provincia más poderosa del país.
Horas atrás, su alter ego y máxima persona de confianza en la política, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, dio algunas definiciones sobre el libreto electoral de Kicillof.
Se podrían resumir cono las “10 verdades kicillofistas”:
1) “La unidad no tiene que ser a cualquier precio”.
2) “Tampoco tiene que ser una cuestión de última hora de colar dos, tres, cinco candidatos en una lista”.
3) “Debatir qué sería la unidad, si es solamente un armado de una lista, o si es una estrategia política, una táctica electoral tomada en conjunto”.
4) “Al gobernador le quedan dos años y medio y va a requerir del apoyo de todos los sectores, que muchas veces no se hacen presente”.
5) “No, no es que no es un problema entre Axel y Cristina, no es un problema en términos personales. Es un problema de estrategia política”.
6) “No, no, no estoy diciendo que es una cuestión de quién tiene la lapicera o no, lo que digo es una cuestión de que todos tengan la representación que les corresponden en el armado de un frente político y de una táctica electoral y una estrategia política a futuro”.
7) “Hoy hay que respetar el espacio que representa el gobernador, y nosotros consideramos mida como se lo mida, ¿no? Nosotros consideramos que el espacio que lanzó el gobernador, el Movimiento Derecho al Futuro, es el espacio mayoritario hoy en el peronismo de la provincia de Buenos Aires”.
Y las últimas tres verdades, según Bianco, son: 8) “No es un tema de poder de veto ni de lapicera, es una cuestión de repito, de llegar un acuerdo que no solo implique la confección de las listas, sino que también implica definiciones de acá hacia el futuro. Por ejemplo, de que si tenemos determinado bloque de legisladores, aseguren la gobernabilidad y apoyen explícitamente los proyectos del gobernador”. 9) “Me pasaron un videito de Máximo Kirchner que dice más o menos lo mismo, ¿eh? Y creo que fue el sábado pasado, que dice ‘la unidad no tiene que doler, tiene que servir’, o ‘unidad, una unidad que no duela, sino que sirva’, y bueno, me parece que estamos en sintonía”. 10) “Respecto de la foto, yo creo que es al revés: la foto, como en cualquier proceso de negociación, entonces sabemos que se saca al final, no al principio de la negociación”.