Así lo sostuvo el presidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, quien hizo énfasis en la crisis de confianza y credibilidad que existe entre la ciudadanía y la justicia.
Invitado a exponer en la primera ronda de oradores para el debate sobre ampliación de la Corte Suprema de Justicia, el presidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, Ricardo Gil Lavedra, sostuvo este martes en el Senado: “Veo sumamente inconveniente en estos momentos modificar el número de los integrantes de la Corte Suprema”.
En el arranque, el exministro de Justicia y Derechos Humanos manifestó estar de acuerdo con los proyectos que plantean el cupo de género y la representación federal, pero argumentó su posición contraria a incrementar el número de cortesanos porque “Argentina padece de una muy baja institucionalidad” y por la “crisis de confianza que hay en la población respecto a la Justicia”.
“En todas las mediciones internacionales que miden la confianza en las instituciones, la de los argentinos es menor que en otros países de la región”, graficó y habló de encuestas que arrojan que un 80% de las personas “no tiene confianza en la Justicia”, mientras que un 75% “piensa que los jueces no son independientes; esto es gravísimo, porque la legitimación de los jueces se parte de su credibilidad”.
El exmagistrado que juzgó a la Juntas Militares aseguró que “si en la discusión se abre la suspicacia de que la modificación de los miembros de la Corte responde a intereses políticos, esto va a deteriorar más la confianza de la gente”.

En su exposición, Gil Lavedra expresó que “lo que primero tenemos que hacer es tratar de estabilizar la institución”. “Ninguno de los proyectos trae la propuesta de la división en salas de la Corte. Y yo me enrolo en quienes piensan que la Corte no se puede dividir. El número de miembros de la Corte tiene que ser escaso”, continuó.
Más adelante, detalló que “a la Corte ingresan miles y miles de expedientes por año, más del 50% son previsionales porque el Estado no quiere cumplir las sentencias”. “La Corte en los últimos años ha resuelto alrededor de 7.008 expedientes por año, que se aplican a 24.000 casos. En 2023 y 2024 ha dictado 10 mil y 12 mil, récord histórico, pero el 85% son rechazos, son queja por recurso extraordinario denegado”, apuntó.
El jurista señaló que “es inadmisible que tengamos un tribunal compuesto exclusivamente por hombres”. “Me parecen bien todos los proyectos que contienen esto (por la paridad de género) y la representación federal”, asintió.
Sobre la designación de los jueces, Gil Lavedra reflexionó: “Yo sé que no es fácil conseguir dos tercios de votos. Los invito a reflexionar que se piense el consenso como un consenso de repartos, de loteo. Hay que tratar de bregar por un consenso por la no objeción, cuanto más intachables, incuestionables, puedan ser los candidatos, más fácil es conseguir los acuerdos”.
“Lo más beneficioso para todos, para el país, para los ciudadanos, los abogados y la política es que podamos tener una Corte Suprema independiente, imparcial, alejada de cualquier presión”, finalizó.