Presentaron un proyecto de ley que apunta a dar un marco legal específico a la congelación de embriones humanos en tratamientos de fertilización asistida. La iniciativa también prevé la creación de un Registro Nacional Único de Embriones en Situación de Adoptabilidad.
El diputado nacional de Córdoba Oscar Agost Carreño presentó un proyecto para crear un “Régimen Regulatorio de Criopreservación de Embriones Humanos”, con el objetivo de garantizar “un acceso seguro, gratuito y con las debidas garantías jurídicas y bioéticas” a las técnicas de congelamiento de embriones producto de fertilización in vitro.
“Es objeto de la presente ley declarar de orden público nacional el acceso a la criopreservación de embriones como parte integral de los tratamientos de reproducción humana asistida”, establece el artículo 1° de la iniciativa.
El texto regula el destino de los embriones criopreservados, que “podrán destinarse únicamente a su implantación con fines de gestación, a la donación a terceros o con fines de investigación científica, o a su disposición final luego de cumplidos los plazos máximos”. En este punto, el proyecto fija un plazo de diez años desde la criopreservación, tras el cual los titulares deberán prestar un nuevo consentimiento sobre la disposición de los embriones. El congelamiento podría renovarse sucesivamente hasta que la mujer cumpliera 51 años.
También se incorpora un marco para resolver conflictos entre los titulares de los embriones, estableciendo que “se priorizará la postura del titular que sostuviera la negativa a la implantación, a la donación y a la suspensión de la conservación”, con resolución judicial en los casos de desacuerdo.
Entre las novedades, se propone la creación del Registro Nacional de Embriones Criopreservados, destinado a “garantizar la trazabilidad de los embriones, resguardando la confidencialidad de la información”. La autoridad de aplicación deberá implementar este registro en un plazo de 90 días desde la publicación de la ley.

En los fundamentos, el diputado de Encuentro Federal sostuvo que la norma “responde a una demanda creciente de la sociedad” y busca dar respuestas claras a situaciones no contempladas por la ley vigente. “La posibilidad de preservar embriones generados por fecundación in vitro es una herramienta clave en los tratamientos modernos, permite mayor eficacia médica, menor riesgo para las pacientes, y opciones reproductivas reales para quienes desean tener hijos en el futuro, sin importar su condición social, orientación sexual o lugar de residencia”, argumentó.
El legislador también reconoció que el proyecto plantea cuestiones que no estarán exentas de debate, como la filiación post mortem y la autorización a los centros de salud para detener la criopreservación. “Lo hacemos con la férrea convicción de que resulta necesario actualizar el marco normativo para evitar la judicialización, que además de mayores tiempos y costos puede implicar prolongar la angustia de aquellos que tienen la voluntad de ser progenitores”, advirtió.
La propuesta se presenta como complementaria de otra iniciativa de su autoría sobre gestación por sustitución, con la premisa de que “los avances científicos deben estar al servicio de los derechos reproductivos de las personas, garantizando su ejercicio igualitario en todo el territorio nacional”.