El megaproyecto, impulsado por VMOS y respaldado por un consorcio de bancos internacionales, permitirá ampliar la capacidad de transporte de crudo desde la cuenca neuquina hasta una nueva terminal en Río Negro. Se espera que entre en operación a fines de 2026 y alcance los 550.000 barriles diarios en 2027.
En un anuncio que marca un hito para el desarrollo energético argentino, la empresa VMOS confirmó la obtención de un préstamo por US$ 2.000 millones destinado a financiar la construcción del Oleoducto Sur de Vaca Muerta, una obra clave para ampliar la capacidad de evacuación y exportación de petróleo desde la cuenca neuquina.
El financiamiento fue otorgado por un consorcio de cinco bancos internacionales: Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander, con la participación de un total de 14 entidades financieras e inversores institucionales. La operación representa la reapertura del mercado internacional de Project Finance, cerrado desde 2019, y constituye una señal de confianza en el potencial energético del país.
VMOS es una compañía integrada por los principales actores del sector: YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol, que actuarán como socios estratégicos y aportarán el 30% del capital restante para completar la inversión total del proyecto.
El nuevo oleoducto conectará la localidad de Allen, en Río Negro, con la futura terminal de exportación en Punta Colorada, sobre la costa atlántica. El trazado incluirá además la construcción de plantas compresoras, una terminal portuaria y una playa de almacenamiento, lo que permitirá optimizar la logística y reducir los costos de transporte.
La infraestructura tendrá una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, con posibilidad de ampliación hasta 550.000 barriles diarios en 2027, lo que posicionará al país como un actor relevante en el mercado internacional de crudo.
El proyecto no solo permitirá descomprimir la saturación actual de los ductos existentes, sino que también abrirá una nueva vía de exportación directa al Atlántico, reduciendo la dependencia de los puertos chilenos y fortaleciendo la soberanía energética.
Además, se espera que la obra genere miles de empleos directos e indirectos, dinamice las economías regionales y consolide a Vaca Muerta como uno de los principales polos de producción no convencional del mundo.
El anuncio fue realizado en un evento que reunió a los principales referentes del sector energético y financiero. Entre los presentes estuvieron Horacio Marín, presidente y CEO de YPF; Facundo Gómez Minujin, CEO regional de JP Morgan; Juan Borchardt, presidente de Deutsche Bank; y Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina, entre otros.
La concreción de este financiamiento marca un punto de inflexión para el desarrollo de infraestructura energética en Argentina y refuerza la visión de largo plazo de los actores involucrados.