Con Máximo Kirchner, Kicillof y Massa a la cabeza, el PJ provincial inscribió un frente único para las legislativas. Sin embargo, las desconfianzas internas persisten y el cierre de listas promete ser el verdadero campo de batalla.
El peronismo bonaerense logró lo que hasta hace semanas parecía improbable: cerrar filas para enfrentar las elecciones legislativas del 7 de septiembre bajo un frente común que llevará por nombre “Fuerza Patria”. La foto de unidad, sin embargo, es apenas un punto de partida en un camino plagado de recelos y disputas internas que podrían volver a tensar la cuerda antes del cierre de listas del 19 de julio.
En rigor, hablar de “unidad” parece una entelequia. Es mejor referirse al acuerdo como “listas conjuntas”.
La alianza fue firmada en La Plata por el tridente que hoy condensa el poder del PJ provincial: Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa, con el respaldo de los apoderados de cada espacio. Participan en el armado el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el Frente Renovador, La Cámpora y otras fuerzas peronistas como Principios y Valores, Patria Grande y el Frente Grande, que también se sumaron a la coalición.
Detrás del acuerdo se esconden meses de reuniones ásperas, marcadas por el quiebre entre Cristina Kirchner y Kicillof tras la decisión del gobernador de impulsar el desdoblamiento electoral en la provincia, medida que desde el kirchnerismo consideraron un error estratégico. El reciente fallo de la Corte Suprema en la causa Vialidad, que dejó a la expresidenta con prisión domiciliaria e inhabilitada políticamente, reconfiguró además el tablero interno: fortaleció el eje Máximo Kirchner–Massa y erosionó la posición de Kicillof.
En el entorno del gobernador aseguran que, pese a estos reacomodamientos, conserva el control de la lapicera para el armado de las listas bonaerenses, mientras que el massismo y La Cámpora tendrían mayor incidencia en el esquema nacional. Para evitar rupturas de último momento, el PJ estableció un sistema de “apoderados cruzados” y una Junta Electoral tripartita, integrada por representantes de los tres sectores principales.
Aun así, las tensiones persisten. El armado en los municipios, sobre todo en la Primera y la Tercera Sección Electoral, promete ser el escenario más caliente de las negociaciones. En esos distritos se definirá el futuro político de referentes locales y la posibilidad de que Kicillof logre mayor volumen propio en las listas.
El acuerdo, celebrado en pleno Día de la Independencia, deja en claro que la unidad del peronismo bonaerense no es producto de la convicción sino de la necesidad. Con La Libertad Avanza y el Pro consolidando su frente opositor en la provincia, el PJ se vio obligado a acelerar un entendimiento que, hasta ahora, solo logró postergar las diferencias para después de la campaña.
La verdadera prueba llegará en diez días, cuando el reloj marque el cierre del plazo para inscribir candidatos. Solo entonces se sabrá si “Fuerza Patria” es una construcción sólida o apenas un pacto precario apurado por las urgencias electorales.