El oficialismo busca consolidarse de cara a las legislativas con una lista única, mientras la oposición se fragmenta entre tres espacios. El escenario podría favorecer al PJ para retener bancas clave en el Congreso.
En vísperas del cierre de alianzas electorales previsto para el 7 de agosto, el peronismo tucumano se acerca a una inédita unidad para competir en las elecciones legislativas de octubre. Luego de un inicio de año marcado por tensiones internas, el gobernador Osvaldo Jaldo y el senador nacional Juan Manzur lograron articular un acuerdo que podría traducirse en una lista consensuada entre el Frente Tucumán Primero y Fuerza Patria.
Las negociaciones se intensificaron tras el encuentro del 9 de julio, Día de la Independencia, donde ambos referentes comenzaron a delinear una estrategia común. Gladys Medina, cercana a Jaldo, y Javier Noguera, representante del manzurismo, aparecen como los nombres más firmes para encabezar la nómina. Sin embargo, no se descarta una candidatura testimonial del propio Jaldo, dada su imagen positiva en la provincia y el peso simbólico que esto tendría.
En contraste, la oposición se presentará dividida. La Libertad Avanza (LLA), liderada por Lisandro Catalán, irá con lista propia tras romper vínculos con Fuerza Republicana (FR), partido de Ricardo Bussi.
Catalán, con línea directa a Karina Milei, consolidó la estructura partidaria de LLA en Tucumán y logró sumar al diputado nacional Gerardo Huesen, proveniente de FR. Por su parte, la Unión Cívica Radical (UCR), con Roberto Sánchez a la cabeza, busca la reelección dentro de un espacio multicolor que aún define sus alianzas.
Tucumán renovará cuatro bancas en la Cámara de Diputados. Las de Elia Fernández y Agustín Fernández (Independencia), Roberto Sánchez (UCR) y Paula Omodeo (Partido CREO) quedarán vacantes en diciembre. En este contexto, el peronismo apuesta a ganar al menos dos escaños, favorecido por la dispersión opositora. El resultado será clave para reposicionar al oficialismo en el mapa político nacional y provincial.