Se llevó a cabo el tercer plenario en la Cámara alta vinculado al debate de ampliación de jueces de la Corte Suprema. Los invitados y algunos legisladores presentes coincidieron en un número. El debate continúa la semana que viene y la idea es convocar a funcionarios del Ejecutivo.
Foto: Comunicación Senado
A 45 días de la última reunión, las comisiones de Asuntos Constitucionales junto a la de Justicia y Asuntos Penales del Senado mantuvieron un encuentro informativo para continuar con el debate por la ampliación de integrantes de la Corte Suprema de Justicia. Los tres expositores plantearon las modificaciones al máximo tribunal desde el funcionamiento, el número de integrantes y la paridad de género.
En el final de la reunión, la senadora cordobesa Alejandra Vigo, en su rol de titular de Asuntos Constitucionales -comisión cabecera-, anunció la continuación del debate para la próxima semana y propuso invitar a funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional para aportar su visión respecto a la ampliación del máximo tribunal de justicia.
Según trascendió en las últimas horas, la propuesta del proyecto del senador salteño Juan Carlos Romero, habitual aliado del oficialismo, relacionada a ampliar la Corte Suprema a siete integrantes con la obligatoriedad de que dos sean mujeres, tendría el apoyo de la mayoría de bancadas de la Cámara alta.
El primer invitado de la jornada fue Diego Hernán Armesto, abogado constitucionalista, quien recordó el origen de la Corte Suprema de Justicia bajo la presidencia de Bartolomé Mitre en 1863, y parafraseó a Cristina Kirchner al mencionar que “estos debates se han caracterizado en el marco de importantes negociaciones, pero era un simple ‘toma y daca’”.
Luego de la presentación, el letrado afirmó que el espíritu de esta propuesta “es una asignatura pendiente del sistema democrático republicano en la Argentina”. Sin embargo, se desmarcó de la idea de que incorporar jueces en la Corte Suprema de Justicia le da celeridad a la resolución de fallos judiciales: “cuánto más miembros, más largo será el proceso”.
En el último tramo de su exposición, Armesto remarcó que “su función no es revisora, sino guardiana última de la Constitución Nacional”. Finalmente, opinó respecto a algunos proyectos que planteaban representación de todas las ramas del derecho y de las provincias, y cargó: “Para cumplir con la representación de las ramas del derecho tendríamos una Corte con 31 miembros o de 24 para representar a provincias y la Ciudad”.
Por último, Armesto reiteró que “tenemos que terminar con el ‘toma y daca’, necesitamos una justicia independiente”, y concluyó con una frase polémica: “Cuando la política entra a Tribunales, la Justicia sale por la ventana”.
El segundo expositor del plenario de comisiones fue Marcelo López Mesa, académico de la Academia Nacional de Ciencias y de la Academia Nacional de Derecho de Buenos Aires e invitado por Juan Carlos Pagotto, titular de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales. En primera instancia, señaló que “el legalismo hace crisis y los jueces de hoy no son los del Siglo XIX porque el de ahora debe resolver por el método de la interpretación”.
Lejos de oponerse a la ampliación de ministros del máximo tribunal de justicia, López Mesa consideró que “siete miembros es un número razonable”, pero aclaró que “cuando la causa tenga 4 firmas si es que se llega a 7 se deje de girar” porque “la funcionalidad de la Corte debe ser resguardada”. “Uno de los retos de la justicia argentina es acelerar el trámite de las causas”, remarcó.
En otro tramo del debate, López Mesa afirmó que “la Corte Suprema de Justicia debe ser un faro”, y añadió que “no puede funcionar en salas porque eso es gravosamente inconstitucional”. “Para ampliar debemos resignarnos a que la demora (en el tiempo de resolución) sea mayor”, reiteró en dos oportunidades.
Después de una intensa intervención, sintetizó su propuesta respecto a “pensar en (la creación) una Cámara de Casación Civil”, y cerró con una opinión sobre la Presidencia de la Corte: “Las presidencias de un año no sirven porque cada año vuelven a cambiar los criterios y, el hecho de cambiarla todos los años hace cambiar los criterios”.
Finalmente, Aída Tarditti, jueza del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, destacó que casi todos los proyectos puestos a consideración fueron presentados por mujeres y planteó una interesante observación respecto de la integración de jueces: “En 163 años hemos tenido vigente una regla que no pertenece al orden jurídico que es el proponer solamente a varones para la Corte”.
Después, añadió que “eso estaba justificado en 1862 porque las mujeres no accedían a las universidades”, y sumó: “En 163 años hemos tenido solo tres mujeres, una, paradójicamente, en un gobierno de facto y dos en gobiernos democráticos, las cuales dejaron un legado que hay que expandir”.
Por último, hizo una alusión vinculada al rechazo de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García – Mansilla en marzo pasado: “El Senado al no darle al acuerdo a las dos ultimas personas propuestas, habilitó esta discusión”, y concluyó: “Eso ha sido el comienzo de un camino que hay que derrumbar”.