Junto a su par Lilia Lemoine, María Celeste Ponce, cargó contra la vicepresidenta acusándola por la denuncia que presentó esta semana, y exigió investigar irregularidades en el Senado.
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Acababa de plantear una cuestión de privilegio Lilia Lemoine en la que involucró, entre otros, a su blanco principal desde hace meses, la vicepresidenta de la Nación Victoria Villarruel. A continuación, su compañera de bancada María Celeste Ponce, sentada a la derecha de Lemoine, presentó la última cuestión de privilegio de la jornada precisamente contra Villarruel.
La misma era por la denuncia que la vice presentó contra un grupo de tuiteros libertarios. “Pero además porque hizo una denuncia contra una compañera de esta cámara, que es Lilia Lemoine; contra el escritor Nicolás Márquez, y contra el periodista Javier Negre, de La Derecha Diario -señaló-. ¿El motivo de la denuncia? Memes… opiniones, críticas… básicamente la vicepresidenta se quejó por la libertad de expresión, un derecho constitucional. Me parece que de abogada no tiene nada, se olvidó del derecho constitucional”.
Agregó que para ella “esto es censura y no tiene nada que ver con lo institucional, sino con el autoritarismo. Y exijo además en esta Cámara que se investiguen los 5.800 millones en sueldos irregulares en el Senado, en la última auditoría que se elevó y salió en los medios”.
“Porque mientras en esta Cámara, bajo la presidencia de Martín Menem, se trató siempre de avanzar en reducir el gasto público como un gesto hacia la ciudadanía, por el contrario en el Senado lo único que se ha hecho es despilfarrar, seguir con los privilegios y con estructuras parasitarias, así que lo mínimo que se le puede exigir en este caso es que se investigue”, aseguró.
La diputada cordobesa cerró solidarizándose con su compañera Lilia Lemoine, que “tiene que soportar además al jefe de asesores de Villarruel, Mario Russo, que la agredió físicamente, y que anda deambulando por los pasillos de la Cámara como si nada”.