La diputada nacional del Pro María Eugenia Vidal explicó en sus redes sociales por qué se abstuvo en las votaciones sobre los vetos presidenciales a la ley de emergencia en discapacidad y al aumento para jubilados. Denunció falta de gestión, ausencia de presupuesto y medidas que, según ella, no responden a las verdaderas demandas sociales.
En un extenso mensaje difundido en sus redes sociales, la diputada nacional María Eugenia Vidal justificó su abstención en las votaciones del miércoles en la Cámara de Diputados, donde se trataron los vetos presidenciales a la ley de emergencia en discapacidad y al aumento para jubilados.
Sobre la ley de discapacidad, Vidal señaló que tiene dos partes claramente diferenciadas. La primera, que amplía el universo de beneficiarios de pensiones por invalidez, fue duramente cuestionada por la legisladora. “La Argentina pasó de tener 80.000 pensionados en 2003 a 1.200.000 al final del kirchnerismo, sin mediar guerra ni catástrofe. Eso se explica por pensiones truchas que distintas auditorías muestran como irregulares”, afirmó. Y agregó que el kirchnerismo busca sumar 600.000 beneficiarios más, lo que implicaría un costo del 0,5% del PBI sin indicar cómo se financiaría.
Sin embargo, Vidal reconoció que la segunda parte de la ley “sí tiene razón”, ya que establece que las prestaciones para personas con discapacidad se ajusten por inflación, algo que —según ella— sí responde al reclamo de las familias. “Por eso no acompañé al Gobierno con el veto. Ese es el sentido de mi abstención: decir dónde está lo correcto”, explicó.
La exgobernadora también apuntó contra la falta de gestión del oficialismo y la ausencia de una ley de presupuesto. “Hace dos años que el Gobierno decidió que este Congreso no tiene que tratar el Presupuesto. Eso no le hace bien a este tipo de discusiones”, criticó.
Respecto al veto a la ley que proponía aumentos para jubilados, Vidal fue igualmente contundente. “La ley cuesta casi un punto del PBI y no dice cómo se financia. O peor, propone usar fondos que hoy van a préstamos para PyMEs, fundamentales para generar trabajo”, advirtió. Aunque reconoció que los jubilados han sido los más ajustados por el Gobierno, consideró que la propuesta legislativa era fiscalmente irresponsable.
En ese sentido, propuso alternativas: “Podría haber otros lugares donde recortar. Solo el año pasado se gastó 0,7% del PBI en empresas públicas que el presidente prometió cerrar. Mientras tanto, los jubilados siguen postergados”.
Vidal también planteó la necesidad de una reforma previsional seria, que elimine los regímenes de privilegio y moratorias sin aportes. “Cada jubilado tiene que recibir de acuerdo a lo que aportó. Eso sería lo más justo”, sostuvo.
Finalmente, cerró su mensaje con una reflexión política: “No es cómodo, no es fácil estar a los dos lados de la grieta. Pero sí es importante decir lo que habría que hacer, lo que es correcto. Todavía muchos en Argentina hacemos política defendiendo lo que creemos que está bien”.