The Food Market obtuvo la certificación como Empresa B en su décimo aniversario, consolidando su compromiso con la sostenibilidad, la inclusión y la transparencia. Con más de 4.000 productos naturales y siete tiendas en Buenos Aires, refuerza su propósito de transformar el consumo desde una mirada consciente.
La empresa obtuvo la certificación como Empresa B con un puntaje de 84,4, reconociendo su compromiso con prácticas sostenibles, inclusión social y transparencia. Con siete locales en Buenos Aires y más de 4.000 productos naturales, refuerza su propósito de transformar el consumo desde una mirada consciente.
En su décimo aniversario, The Food Market alcanzó un hito que consolida su identidad: la certificación como Empresa B, un estándar internacional que evalúa el impacto positivo de las compañías en cinco dimensiones clave. Fundada en 2015 por Melanie Wolman y Nadia Javkin como un marketplace digital para productores locales, la marca evolucionó hacia un modelo omnicanal tras asociarse con Farmacity en 2022. Hoy cuenta con siete tiendas físicas, un equipo de 50 personas y una comunidad que promueve hábitos saludables y responsables.
La certificación reconoce prácticas como la contratación de personas en situación de vulnerabilidad, el trabajo con más de 300 productores locales —en su mayoría ubicados a menos de 300 km de sus tiendas—, la medición de huella de carbono y el uso de empaques biodegradables. También destaca su oferta libre de agroquímicos y organismos genéticamente modificados, y su apuesta por la educación alimentaria.
“Estamos sumamente felices de sumarnos a la comunidad de empresas B, rodeados de organizaciones que comparten una visión que aporta positivamente a las comunidades y al planeta”, expresó Wolman. Desde Sistema B Argentina, su directora ejecutiva Marina Arias celebró el ingreso de la marca al movimiento, señalando que “es un punto de inflexión capaz de generar un efecto cascada en toda su cadena de valor”.
Con este reconocimiento, The Food Market reafirma que es posible construir un negocio competitivo sin resignar propósito. La certificación B no marca un cierre, sino el inicio de una nueva etapa para seguir generando impacto desde cada producto, cada tienda y cada decisión.