La senadora electa por Fuerza Patria hizo sus primeras declaraciones y dijo que si la reacción del gobierno fue vetar las leyes de financiamiento universitario y de emergencia pediátrica “vamos a ir por un peor camino”.
La referente del FR y esposa de Sergio Massa advirtió "qué se puede esperar de un burro más que una patada, me llena de tristeza” la decisión del presidente de vetar las normas sancionadas en el Congreso.
Al tiempo que agregó que “tampoco esperábamos mucho de este gobierno nacional, porque hay una falta comprensión, de entendimiento y del juego democrático. No me sorprende su crueldad y egoísmo”.
La senadora electa de FP en la primera sección electoral, Malena Galmarini sostuvo que “la elección fue muy despareja y la gente le dio la espalda”, por eso, remarcó que si la administración libertaria se enoja con los electores “siento que vamos a ir por un peor camino”.
Al ser consultada si puede haber una crisis aún mayor antes de las elecciones de octubre, Galmarini expresó que “lo que importa es que la gente eligió a Gabriel Katopodis antes que a Diego Valenzuela y decidió equilibrar el poder que tenía el gobierno nacional”.
Por tal motivo, subrayó que “por su capacidad productiva la provincia es de las más importantes, por eso Milei tendría que mirar lo que sucede, porque se le va a complicar con la gente”, ya que “te sacan un índice de inflación que nada tiene que ver con lo que sucede cuando vos vas al comercio”.
Seguido, remarcó que la elección legislativa nacional “es un paso importante” para poder seguir insistiendo con leyes como las vetadas. Para eso “necesitamos más diputados y senadores que piensen que el Garrahan y las universidades son importantes, al igual que los jubilados”.
Sobre la figura de Kicillof, destacó que “no es una cara nueva ni un emergente. Hace 6 años que es Gobernador”. De todos modos, subrayó que “los liderazgos se construyen en conducción, hoy hay varios, pero eso queda para después de octubre”.
Por último, la extitular de Aysa cuestionó las declaraciones libertarias respecto de que a los bonaerenses les gusta “cagar en un balde”.
Al respecto, cuestionó que “cuando los dirigentes se enojan con la gente, perdieron más que una elección y el rumbo; eso es peligroso para quienes están gobernando”.
Además, enfatizó a modo de conclusión “como nunca pisaron el barro, probablemente no entiendan qué significa cagar en un tacho”.