Así lo consideró el diputado nacional, quien sumó que las mesas que se conforman "son para evitar los costos de tomar decisiones". Expectativa por el rol de Provincias Unidas.
El diputado nacional Emilio Monzó (Encuentro Federal) observó este jueves la actualidad del Gobierno nacional, a partir de la dura derrota de La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses. "Mi preocupación es la reacción del Gobierno, creí que iba a tener alguna apertura. Las internas dentro del propio Gobierno son las más difíciles de suturar; una cosa menor puede terminar en una diferencia de años", expresó.
Para el expresidente de la Cámara baja, "el Gobierno hoy está partido, se nota que está partido, las estrategias están partidas, la gestión está partida. Hay una gestión que sí está bastante consolidada, con un equipo profesional, que es la económica, uno puede estar o no de acuerdo, pero es un equipo profesional y parece bastante sólido. Pero el resto de la gestión son compartimientos estancos". En ese contexto, "el único que puede decidir es el presidente, y ahí es donde veo una ausencia en la gestión de ese liderazgo", advirtió.
Respecto de las mesas políticas que anunció el Gobierno, el bonaerense señaló que "las mesas se hacen para el conductor que no quiere asimilar costos, y el poder no es una zona de confort. Las mesas son muy malas, son síntomas horribles, son síntomas de que no se ordenan las cosas, no se toman decisiones. Ya se sabe lo que pasó en nuestro Gobierno (el de Cambiemos) con la cantidad de mesas que había. Las mesas lo que hacen es evitar los costos de tomar decisiones políticas".
En aclaración de su frase de que "el poder está en manos de una mujer que vendía tortas", en referencia a Karina Milei, Monzó dijo: "No es para despreciar el oficio, pero tampoco hay que despreciar el oficio político. Para quien gestiona, las tensiones internas son difíciles de administrar, si a esto le agregamos la tensión electoral, es mucho más difícil aún. Hay que tener ese ejercicio y experiencia para poder administrar en momentos críticos".
Durante una entrevista en radio Rivadavia, el diputado resaltó que en el Congreso el oficialismo hizo "un desastre" ya que "tenían 160 votos (al iniciar la gestión), pero se pelearon con todos los aliados y ahora no conformes se pelean con los propios de ellos. Ya no sé a dónde van a llegar".
Al ser consultado sobre si comparaba este momento con alguno de la gestión de Cambiemos, el dirigente enfatizó: "No se puede comparar un gobierno normal, serio, con esto que es un desastre". "En las formas han hecho mucho daño en todo este tránsito. Para mí este Gobierno es extraordinario, no de bueno, sino de fuera de lo común", agregó.
Sobre las elecciones de octubre, aseguró que serán "muy distintas" a la bonaerense, por eso el Gobierno tiene que "dar una vuelta de página". "Será la primera vez que el peronismo va a ir a una elección nacional sin el peso territorial de los intendentes", subrayó y sumó: "El Gobierno tendría que estar más tranquilo, la diferencia se va a achicar. Aunque no implica que no dejen de observar el resultado, porque la gente está muy mal".
Al hablar del territorio, Monzó afirmó que este tiempo "los únicos que estaban presentes eran los intendentes y había una ausencia tremenda de La Libertad Avanza".
En otro tramo, sobre el presidente Javier Milei, opinó que ve "muy bien que cambie las formas, pero lo veo sin motosierra y lo veo desnudo".
Por otra parte, sobre el armado de "centro" encabezado por diferentes gobernadores bajo el sello de Provincias Unidas, el legislador sostuvo que "los gobernadores deben y tienen que unirse. Milei lo que hizo es unir a gran parte de la oposición de manera defensiva para cuidar los recursos y las administraciones provinciales".
"La polarización ya casi afectiva, más que ideológica, es a nivel nacional. En los municipios las relaciones son mucho más normales", manifestó y mencionó que mandatarios como Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Valdés (Corrientes), Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) e Ignacio "Nacho" Torres (Chubut) "son personas de diálogo, de construcción".
Para Monzó, "toda la línea de gobernadores tiene ese denominador común" y serían "una opción con gente de Estado, eficiente y normal, gente que pueda dialogar". "El antagonismo tiene un resorte efectivo electoralmente, pero te aleja de las posibilidades de un acuerdo para una transformación", reflexionó.
Además, afirmó que le gustaría "una gran PASO" de gobernadores para la elección presidencial y que el que gane arme un "gobierno de coalición" con los demás. "Hay que construir en 2027 una alternativa normal, y resalto esta palabra", enfatizó.
Sobre el expresidente Mauricio Macri, consideró le gustaría que "suelte este trayecto que ha tenido estos dos años y empiece a tomar otra alternativa, acercándose a una oposición más de centro y no de extremo".