La Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico había convocado a una reunión fuera del Congreso para escuchar testimonios de personas recuperadas, pero la falta de quórum obligó a cancelar el evento. La actividad coincidía con el impacto social por el asesinato de tres jóvenes en la zona, lo que le daba aún más relevancia.
La reunión de los miembros de la comisión iba a tener lugar en el Santuario Virgen del Milagro de Caacupeé y San Blas.
No sucede seguido, pero es una práctica utilizada por algunas comisiones, cuando amerita. La más reciente fue una actividad de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara baja, que viajó a Formosa para recibir allí los testimonios de víctimas y familiares de la aplicación del aislamiento en tiempos de pandemia. Esto es, que los diputados de las comisiones salgan eventualmente del ámbito natural del Congreso para “bajar al campo” y recoger testimonios que les permitan analizar la realidad in situ.
Lo permite el artículo 106 del Reglamento de la Cámara, que señala sobre el ámbito de reunión de las comisiones que “cuando circunstancias especiales lo aconsejen, las reuniones podrán realizarse en cualquier otro lugar que se considere más conveniente para la consecución de los fines perseguidos, con previa autorización de la Presidencia de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación”.
Es lo que quiere hacer también, por ejemplo, la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico, que dirige Mónica Frade, que había organizado para este jueves 25 de septiembre una actividad en el Santuario Virgen del Milagro de Caacupeé y San Blas, en la localidad de San Justo, provincia de Buenos Aires. Allí pensaban escuchar el testimonio de personas recuperadas de la adicción a las drogas y el de sus familiares. Iba a ser a las 11 de la mañana, pero el evento se suspendió.
Como la actividad coincidió con los hechos que son de dominio público -las tres chicas brutalmente asesinadas supuestamente a manos del narcotráfico-, se interpretó que la suspensión tenía que ver con tales circunstancias, aunque tal vez hubiera cobrado más valor esa visita de los diputados en La Matanza, donde vivían las jóvenes víctimas. Cabe destacar que el santuario está ubicado a tan solo diez cuadras de la rotonda de La Tablada, donde fueron vistas por última vez con vida las tres jóvenes.
Consultadas fuentes de esa comisión por parlamentario.com, aclararon que la suspensión fue por falta de quórum: la mayoría de los miembros no confirmaron su asistencia -algunos tuvieron problemas y avisaron que no podían concurrir, pero otros directamente no respondieron a la convocatoria hecha por el secretario de la comisión-. Según pudo saberse, es la segunda vez que se suspende ese evento.
Evidentemente a la gran mayoría de los legisladores les preocupa el narcotráfico, pero terminan privilegiando las actividades coyunturales.