La Cámara de Apelaciones de Nueva York escuchará este miércoles los argumentos de la Argentina, Burford y YPF en el juicio por la estatización de la petrolera. El país busca revertir la condena millonaria dictada por la jueza Preska.
El juicio por la nacionalización de YPF tendrá este miércoles una audiencia clave en la Cámara de Apelaciones de Nueva York, donde se enfrentarán los argumentos de la Argentina, el fondo Burford y la petrolera. El país intentará revertir el fallo de la jueza Loretta Preska, que lo condenó a pagar 16.000 millones de dólares por la forma en que se estatizó la compañía en 2012.
Burford, que financia la demanda, buscará que se confirme la sentencia contra el Estado argentino, pero también pedirá que se revise la decisión que eximió a YPF de responsabilidad. La empresa, por su parte, defenderá su inocencia y procurará mantener su desvinculación del caso.
Se estima que la resolución de la Cámara no será inmediata y podría conocerse recién en el primer semestre de 2026. Si se confirma la condena, a la Argentina solo le quedará apelar ante la Corte Suprema de Estados Unidos. También existe la posibilidad de que se reduzca el monto del resarcimiento o, en un escenario menos probable, que se rechace el fallo de Preska.
En esta instancia se debatirá la validez del fallo y el monto a pagar, pero no la forma de cumplimiento. Preska había sugerido que una opción era entregar acciones de YPF, aunque esa vía también fue apelada y se tramita por separado. Los acreedores ya manifestaron su preferencia por negociar un acuerdo en efectivo, descartando la posibilidad de quedarse con acciones de la petrolera.
El litigio, que lleva más de una década en los tribunales estadounidenses, también contempla la posibilidad de embargos sobre activos argentinos en el exterior. En etapas anteriores, Preska llegó a ordenar la entrega de correos electrónicos y comunicaciones telefónicas de funcionarios argentinos para investigar posibles vínculos con empresas estatales y evaluar medidas cautelares.