Durante su presentación ante la Comisión de Presupuesto, el nuevo canciller cuestionó los prejuicios sobre las operaciones de deuda del Tesoro y negó vínculos indebidos con JP Morgan, donde trabajó hace dos décadas. Además, explicó que el endeudamiento responde al déficit fiscal autorizado por el Congreso y destacó que desde 2023 no se ha necesitado tomar nueva deuda.
El flamante canciller Pablo Quirno señaló ante los diputados durante la presentación de este jueves en la Comisión de Presupuesto y Hacienda que “toda operación de deuda que realiza el Tesoro se mira con ojos desvirtuados”, haciendo hincapié en que siempre se va a preguntar u objetar sobre el banco elegido para poder asesorar al Estado nacional en esa operación. “Hay un montón de prejuicios que creo que es válido aclarar”, advirtió.
En ese sentido recordó que tanto el actual ministro Luis Caputo, como el presidente del Banco Central y otros funcionarios del actual Gobierno, incluido él, trabajaron en el JP Morgan. “Creo que debo ser uno de los últimos que salió del JP Morgan, hace 20 años -aclaró-. Estamos hablando de una institución donde trabajamos hace 20 años, como empleados, y a partir de ese momento hemos trabajado en un montón de otros lugares”, con lo cual enfatizó que “no hay ningún conflicto de intereses”.
“La deuda es déficit”
En otro pasaje de su presentación, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores aclaró respecto a preguntas del diputado Christian Castillo que “la deuda es déficit”. “El endeudamiento es resultado de un déficit fiscal”, y apuntó respecto de la autorización del Congreso a endeudarse que la aprobación que se da a cada Presupuesto con déficit fiscal representa una aprobación a tomar deuda.
“El déficit fiscal se paga con deuda, entonces es el Congreso el que da autorización. La Secretaría de Finanzas no puede salirse de ese marco legal que ordena estas cuestiones”, precisó Quirno.
Agregó el funcionario que “se nos ha cerrado el mercado de capitales; ahí operan inversores y es virtuoso poder tomar deuda para poder justamente realizar los proyectos que debe realizar una compañía, un país, etcétera. Desde 2023, el déficit desapareció; a partir de ahí no necesitamos tomar deuda. Sí tenemos que administrar las obligaciones ya existentes”.
Con relación a la pregunta de Castillo respecto de la deuda tomada durante la última dictadura militar, el canciller aclaró que “en los últimos 123 años tuvimos déficit; no hay una excepción en esa situación de deuda”.
“Sí, la deuda es hija del déficit fiscal”, cerró Quirno, quien por otra parte se rehusó a contestar sobre la compra de dólares en 2018, durante su anterior paso por la gestión. “Estoy acá para otra situación”.