La Cámara de Diputados bonaerense sesionará este miércoles y dará ingreso formal al paquete legislativo enviado por el gobernador Kicillof, que incluye el Presupuesto 2026, la Ley Impositiva y la de Financiamiento. El oficialismo busca acelerar el debate en comisiones para lograr su sanción antes del recambio legislativo del 10 de diciembre.
La Cámara de Diputados bonaerense, presidida por Alexis Guerrera, convocó a sesionar para este miércoles a las 14; ingresaría formalmente el “paquete legislativo presupuestario”.
La consecuencia inmediata que se dará con la sesión de Diputados es que cuando se inicie la sesión de forma automáticamente tomarán estado parlamentario los tres proyectos que conforman el paquete legislativo que el Ejecutivo remitió a la Legislatura para cerrar el año y avanzar en una gestión más previsible para el 2026.
Así las cosas, el próximo miércoles 12 de noviembre, tomarán estado parlamentario al proyecto de ley de Presupuesto General de Gastos y Recursos 2026, la Ley Impositiva y la denominada Ley de Financiamiento, todas correspondiente para ser aplicadas durante el 2026.
El kicillofismo salió a apurar a sus socios del peronismo para sesionar lo antes posible y así abrirle camino al debate en comisiones del paquete presupuestario.
Además del trámite por la ley de leyes, entrarían en el temario varias de las iniciativas que los diputados despacharon en las comisiones de la Cámara baja.
En ese sentido, el cuerpo parlamentario presidido por el massista Alexis Guerrera confirmó en las últimas horas que la sexta sesión ordinaria del año se llevará a cabo el próximo miércoles 12 de noviembre a partir de las 14 horas.
La intención de Axel Kicillof es sancionar el Presupuesto antes del 10 de diciembre, momento en que la Legislatura bonaerense hará su recambio parcial, según los resultados de las pasadas elecciones del 7 de septiembre.
La sanción del Presupuesto 2026, y su correspondiente ley de Financiamiento, obliga al Gobierno bonaerense a reunir los dos tercios de los votos en ambos recintos: 31 manos en el Senado y 62 en Diputados, algo que de por sí solo no alcanza y necesariamente tendrá que sumar voluntades enroladas en bancadas opositoras.