El proyecto del diputado del Pro busca reformar el Código Penal para sancionar con hasta seis años de prisión a quienes organicen apuestas sin autorización e incorpora como delito la promoción en redes y plataformas digitales. La iniciativa apunta a frenar un negocio clandestino que crece entre jóvenes y evade controles.
El diputado nacional Martín Maquieyra (Pro) impulsa una reforma del artículo 301 bis del Código Penal para enfrentar el crecimiento del juego ilegal en entornos digitales. El proyecto establece penas de tres a seis años de prisión para quienes exploten, administren u organicen sistemas de captación de apuestas sin autorización, e incorpora como delito la promoción, publicidad o difusión de estas actividades a través de redes sociales, plataformas digitales o cualquier medio de comunicación.
La propuesta también introduce un agravante: cuando el autor obtenga un beneficio económico directo o indirecto por las pérdidas o apuestas de terceros, la pena mínima se eleva a cuatro años, lo que habilitaría medidas cautelares más efectivas.
En los fundamentos, Maquieyra advierte que la publicidad ilegal se dirige especialmente a jóvenes y adolescentes, exponiéndolos a riesgos de adicción, endeudamiento y abandono escolar. “La publicidad ya no es un acto accesorio: es el corazón del negocio ilegal”, señala el texto, que busca frenar un circuito clandestino que opera sin controles y evade regulaciones tributarias y sanitarias.
El proyecto no afecta la actividad lícita regulada por las provincias, sino que apunta a fortalecer el federalismo y proteger a los sectores más vulnerables frente a un fenómeno que crece en redes y transmisiones en vivo.