La Provincia asumirá la operación de siete yacimientos a través de Terra Ignis desde enero de 2026. El acuerdo garantiza continuidad laboral y marca un paso hacia la soberanía energética.
El Gobierno de Tierra del Fuego oficializó junto a YPF la cesión de las áreas hidrocarburíferas ubicadas en el territorio provincial. A partir del 1° de enero de 2026, la empresa estatal Terra Ignis Energía S.A. será la encargada de operar y desarrollar los yacimientos, asegurando la continuidad de las actividades y la estabilidad de los trabajadores.
El convenio, resultado de un año de negociaciones técnicas entre la Provincia y la petrolera nacional, contempla la transferencia de siete áreas, entre ellas Los Chorrillos y Lago Fuego. También prevé la reubicación del personal operativo para garantizar una transición ordenada y sin impactos laborales.
La firma del contrato se realizó en un acto encabezado por el gobernador Gustavo Melella, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el titular de Terra Ignis, Maximiliano D’Alessio, junto a directivos y representantes del Sindicato de Petróleo y Gas Privado.
El traspaso inicia un proceso institucional que incluye la revisión técnica por la Secretaría de Hidrocarburos, la refrenda por decreto y la aprobación legislativa. Además, el acuerdo amplía los plazos de concesión, consolidando la administración provincial sobre los recursos.
Para el Ejecutivo fueguino, la medida representa un avance estratégico hacia la soberanía energética y el fortalecimiento de una empresa estatal moderna y sustentable. “Este convenio es un hecho histórico que nos permite consolidar el control real sobre nuestros recursos naturales”, afirmó Melella.
Desde YPF explicaron que la cesión responde a su estrategia de focalización en Vaca Muerta y optimización de activos, garantizando una transición responsable. Terra Ignis asumirá la operación integral y ya evalúa proyectos de inversión con potenciales socios, lo que refleja la confianza en el nuevo esquema.
Uno de los pilares del acuerdo es la protección del empleo: se asegura la continuidad del personal y el cumplimiento de normas ambientales y de seguridad. Con este paso, Tierra del Fuego inicia una nueva etapa de independencia energética y desarrollo sustentable.