La minera canadiense reportó ingresos por más de US$1.000 millones y un flujo de caja de US$383 millones en el tercer trimestre, impulsada por Caserones y Chapada. Además, subió su guía anual y destacó el avance del proyecto Vicuña, clave para el cobre argentino.
Lundin Mining informó un sólido desempeño financiero y operativo en el tercer trimestre de 2025, apoyado en los buenos resultados de su mina Caserones, en Chile, y en el avance de su portafolio de expansión en Sudamérica. Entre sus proyectos, Vicuña —desarrollado en sociedad con BHP— se perfila como uno de los polos cupríferos más prometedores del continente.
La compañía alcanzó ingresos por más de US$1.000 millones y un flujo de caja operativo ajustado de US$383 millones, con una producción total de 87.400 toneladas de cobre, superando las expectativas del mercado. Con estos números, Lundin elevó su proyección anual a un rango de 319.000 a 337.000 toneladas, lo que implica un crecimiento interanual del 4%, acompañado por una baja en los costos promedio a US$1,61 por libra, el nivel más bajo del año.
“Actualizamos nuestra guía anual para reflejar un desempeño excepcional, especialmente en Caserones”, señaló el presidente y CEO, Jack Lundin, quien destacó además que “los avances en nuestras iniciativas de crecimiento y en Vicuña nos colocan en una posición estratégica para la próxima década”.
Analistas de BMO Capital Markets subrayaron que el fuerte desempeño en Caserones (Chile) y Chapada (Brasil) permitió reducir costos operativos entre un 12% y 21%, consolidando una base más competitiva. Matt Murphy, de BMO, indicó que la compañía ya produjo el 75% de su guía anual y “mantiene un ritmo sostenido por debajo del rango medio de costos revisado”, reforzando la tendencia de eficiencia.
Las ventas de cobre alcanzaron 78.800 toneladas y las de oro 38.800 onzas, superando las proyecciones de consenso. La combinación de mayor volumen y menor costo impulsó los márgenes y el respaldo de los inversores: las acciones de Lundin subieron casi 10% tras el anuncio, llevando su capitalización a US$20.900 millones.
En paralelo, BHP Group reportó un aumento del 4% en su producción trimestral de cobre, con 494.000 toneladas, impulsado por un rendimiento récord en Escondida, que creció 8% interanual hasta 328.900 toneladas, gracias a mejores tasas de recuperación en la concentradora.
Lundin reafirmó su expansión en América, donde ya opera Candelaria y Caserones en Chile, Chapada en Brasil y Eagle en EE.UU. Con Vicuña, que agrupa los yacimientos Filo del Sol y Josemaría en la frontera entre Chile y Argentina, la compañía apunta a redefinir el rol del cobre argentino en la transición energética global. El proyecto podría convertirse en uno de los principales productores de cobre y oro de Sudamérica, con potencial de exportaciones anuales por miles de millones de dólares.
Para liderar esta iniciativa, Lundin anunció la designación de Ron Hochstein —quien desarrolló el yacimiento Fruta del Norte en Ecuador— como CEO de Vicuña Corp., entidad creada para coordinar ambos proyectos. Según la empresa, su experiencia será “clave para garantizar un desarrollo responsable, eficiente y de clase mundial en la cordillera andina”.