Fue en el marco de la segunda edición de “Adoptar es Alumbrar” en la que familias adoptantes, hijos, especialistas, referentes y público en general debatieron al respecto.
Tal y como lo anticipó días atrás parlamentario.com, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue escenario de la segunda edición de “Adoptar es Alumbrar”, un encuentro que reunió a familias adoptantes, hijos adoptados, especialistas, referentes y público en general debatieron acerca de la importancia de la adopción.
El evento fue organizado por la diputada Aldana Crucitta (UCR-Ev) junto a la Red Argentina por la Adopción, encabezada por su directora Natalia Florido, en el marco del Día Mundial de la Adopción, que se conmemoró el pasado 9 de noviembre.
La jornada, que tuvo lugar en el Salón Dorado, buscó visibilizar el derecho de las niñas, niños y adolescentes a vivir en familia, promover una mirada respetuosa de la adopción y habilitar un espacio de sensibilización colectiva desde las experiencias reales.
Estuvieron presentes en el evento la presidenta del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, Karina Leguizamón; y la presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la misma jurisdicción, Victoria Morales Gorleri.
La apertura estuvo a cargo de Crucitta, quien destacó el valor del encuentro y la necesidad de seguir construyendo políticas públicas que garanticen una mirada centrada en las infancias.
El primer panel “Ser familia: una elección del corazón”, moderado por el periodista Mario Massaccesi, reunió a madres, padres y referentes afectivos que compartieron sus historias y aprendizajes: Andrea Pietra, mamá adoptiva junto a Daniel Grinbank, quienes formaron familia con Annie, adoptada en Haití y Sergio Verón, quien junto a su pareja adoptó a dos niñas.
Los testimonios iluminaron el sentido profundo de “elegir ser familia”, atravesando los prejuicios y celebrando el acompañamiento respetuoso de los tiempos y necesidades de las infancias.
En el segundo panel “La adopción desde sus voces”, las propias hijas e hijos adoptados compartieron sus vivencias. Sus miradas permitieron repensar la construcción de identidad, las emociones que atraviesan a quienes fueron adoptados y la necesidad de seguir derribando estigmas en torno a la adopción.
En el panel de cierre, el psicólogo Gabriel Cartañá culminó la jornada con una reflexión profunda sobre la importancia del vínculo como base de toda estructura familiar.
El evento finalizó con un emotivo cierre artístico del Coro Kennedy de Niños, que aportó un broche lleno de sensibilidad y esperanza.