La compañía alcanzó antes de lo previsto su primer gran objetivo tras la compra de activos a ExxonMobil. El bloque cuadruplicó su producción en un año y proyecta llegar a 60.000 barriles diarios en 2027.
Pluspetrol logró un nuevo hito en Vaca Muerta al alcanzar los 20.000 barriles diarios de petróleo en el bloque Bajo del Choique–La Invernada, uno de los activos clave adquiridos a ExxonMobil a fines de 2024. El salto productivo, previsto como el primer gran objetivo tras la operación, representa una cuadruplicación respecto del volumen inicial.
Desde la compañía destacaron el logro anticipado: “Estamos muy orgullosos de este gran avance y de nuestro equipo, con el que seguiremos cumpliendo objetivos. Agradecemos a todas las áreas involucradas por el esfuerzo y la actitud de todos los días”, señalaron.
Este crecimiento se inscribe en el mayor reacomodamiento patrimonial que vivió Vaca Muerta entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025. La salida de ExxonMobil, anunciada en octubre de 2024, fue el punto de partida de una serie de operaciones que reconfiguraron el mapa de operadores en la cuenca. Dos meses después, Pluspetrol cerró la compra de un paquete estratégico que incluyó Bajo del Choique–La Invernada, Los Toldos I Sur, Los Toldos II Oeste y Pampa de las Yeguas, además de participación en el midstream a través de Oldelval. Con ese movimiento, la compañía se posicionó como uno de los nuevos jugadores de peso en el shale neuquino.
El desarrollo del bloque se aceleró en el último año. En septiembre, Pluspetrol informó que había triplicado la producción en menos de doce meses, alcanzando 15.064 barriles diarios frente a los niveles de diciembre anterior. La empresa trazó un plan para sostener el crecimiento: llegar a 60.000 barriles diarios en 2027 y duplicar la producción de gas para 2026, con una meta de 5,5 millones de m³ diarios en 2027.
En noviembre, el proyecto sumó otro avance clave con la puesta en producción del primer PAD de tres pozos horizontales, cada uno con ramas laterales de 3.400 metros. El desarrollo incorporó soluciones técnicas innovadoras en perforación y completación que permitieron obtener producción temprana. El crudo inicial se procesa en la Planta Modularizada de Producción Temprana (TPF), construida en solo siete meses. “Este avance no solo incrementa la producción del campo, sino que refuerza la confianza en el desarrollo del activo, aportando aprendizajes clave para optimizar las próximas etapas”, destacaron desde la firma.