Tras siete años de inactividad, la minera suiza reiniciará operaciones en Catamarca a fines de 2026, en un contexto de precios altos y beneficios fiscales que impulsan inversiones millonarias.
Glencore confirmó la reactivación de Minera Alumbrera, paralizada desde 2018, con el objetivo de reiniciar operaciones hacia fines de 2026 y comenzar la producción en el primer semestre de 2028. La decisión se apoya en un escenario favorable para la industria: precios sostenidos del cobre y el oro, y un régimen fiscal que busca atraer grandes inversiones.
Según informó el Gobierno de Catamarca, la planta concentradora y la infraestructura asociada se mantuvieron bajo un programa de “Cuidado y Mantenimiento” durante estos años, con renovación de equipos clave y cumplimiento de las obligaciones de rehabilitación ambiental.
El anuncio fue celebrado por el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien destacó el impacto económico y laboral: “El reinicio de Alumbrera significa más trabajo y desarrollo para todos los catamarqueños, y posiciona a la Provincia en el mapa minero mundial”. Jalil atribuyó el avance a políticas como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, subrayó que la reactivación de Alumbrera será estratégica para el proyecto MARA, que integra el yacimiento Agua Rica: “Reduce riesgos operativos, reentrena la fuerza laboral y mantiene infraestructuras críticas que podrán compartirse, generando sinergias”. El ejecutivo confía en que Catamarca jugará un rol clave en la expansión minera del país.
Este anuncio se suma a la solicitud de adhesión al RIGI presentada en agosto por los proyectos MARA y El Pachón, en San Juan, que prevén inversiones de 4.000 y 9.500 millones de dólares respectivamente. Glencore adquirió el 100% de MARA en 2023 y avanza en obras complementarias, como la refuncionalización de la planta potabilizadora de Choya, adjudicada a una empresa local.
Alumbrera, que llegó a emplear 2.000 trabajadores y generar más de 5.000 millones de dólares en ingresos fiscales, cerró en 2018 tras agotar su etapa de explotación a cielo abierto. Desde entonces, se ejecuta un plan de cierre certificado bajo normas ISO, con revegetación de más de 100 hectáreas y reciclaje de materiales.
Con la reactivación, Catamarca se prepara para recuperar su protagonismo en la producción de cobre, en línea con la meta nacional de posicionarse entre los principales proveedores globales.