La diputada de UP y dirigente sindical afirmó que el proyecto impulsado por el Gobierno "lo exige el FMI". Sostuvo que "la quita de derechos no generó ni va a generar nuevos puestos de trabajo".
Referente en temas laborales, la diputada nacional Vanesa Siley (Unión por la Patria) se manifestó en contra del proyecto de modernización laboral presentado por el Gobierno y sostuvo que "el pueblo tiene que expresarse en la calle y tensionar al Parlamento" para que no avance.
"Este tema está en manos del pueblo, por eso celebro la movilización del 18 (de diciembre)", dijo sobre la convocatoria de la CGT y las dos CTA, en rechazo a la iniciativa.
La legisladora aseguró que "el FMI le exige al Gobierno esta reforma, está escrito". "La quita de derechos laborales no generó ni va a generar nunca nuevos puestos de trabajo en el sector privado y en el público tampoco", advirtió.
Secretaria General de SITRAJU, Siley cuestionó: "El latiguillo del Gobierno es, como lo fue en los '90, 'si flexibilizamos las condiciones, es decir, si reducimos los costos laborales, se va a generar más empleo'. En el título IV y V de la Ley Bases hubo quita de derechos, esos títulos se llamaron 'modernización laboral', como se llama esta ley que acaban de presentar".
"A un año y medio después de la Ley Bases, ¿se generó más empleo registrado en la Argentina? No. Se perdieron 276 mil puestos de trabajo y 19 empresas. ¿Se piensan que los trabajadores nos vamos a creer de nuevo esa mentira?", se preguntó este viernes en declaraciones radiales.
Además, se expresó en contra de que se genere un enfrentamiento entre trabajadores formales e informales. "Si un trabajador que hoy no tiene derechos puede llegar a pensar que sacándole el parámetro de derechos al que sí los tiene va a estar mejor, se equivoca, va a estar mil veces peor", dijo.
La diputada de UP resaltó que lo que atraviesan los trabajadores es "la pérdida del poder adquisitivo", que provoca pluriempleo, el cual deriva en consecuencias para la vida.
Como contrapropuestas, Siley consideró que debería haber "una actualización del salario mínimo, por encima de la canasta básica". "El motor de la economía es el consumo y si no hay buenos salarios -y buena protección- nadie va a poder vender nada", observó.
También planteó "una reducción de la jornada laboral paulatina y esto es ponerse en sintonía con el mundo". Al recordar que durante el gobierno anterior propiciaron este debate (ella presidía la Comisión de Legislación del Trabajo), mencionó que "el actual secretario de Trabajo (Julio Cordero) era el representante de la UIA que vino a exponer en contra".