La petrolera del Grupo Techint invertirá fuerte en shale oil durante 2026, con foco en Los Toldos II Este. Sin embargo, advierte que la baja del barril y las restricciones de financiamiento podrían tensionar el plan.
Tecpetrol, la compañía energética del Grupo Techint, confirmó una inversión récord de US$ 1.400 millones en Vaca Muerta para 2026, consolidando su apuesta por el shale oil. El proyecto estrella será Los Toldos II Este, que absorberá US$ 1.000 millones del desembolso total, mientras que otros US$ 350-400 millones se destinarán a sostener la producción de gas en Fortín de Piedra.
El CEO de la empresa, Ricardo Markous, celebró la reciente colocación de deuda por US$ 750 millones a una tasa del 7,9%, pero advirtió sobre un riesgo latente: la volatilidad del precio internacional del crudo. “La restricción más importante que tiene hoy la Argentina es el financiamiento. Si el petróleo baja, habrá más estrés financiero”, señaló.
El análisis interno de Tecpetrol proyecta un barril en torno a US$ 61-67 hacia 2030, aunque la coyuntura inmediata es incierta. Factores como la producción récord en Brasil y Guyana y la política energética de Donald Trump podrían empujar el precio por debajo de los US$ 60.
Para reducir la dependencia del crédito externo, la compañía apuesta al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aplicándolo de manera quirúrgica a la construcción de la planta de tratamiento de Los Toldos II Este. “Permite aplicar el IVA de forma inmediata y recortar un 20% la necesidad de financiamiento”, explicó Markous.
El proyecto petrolero, que busca replicar el éxito gasífero, ya tiene un 33% de avance. Incluye infraestructura hídrica sobredimensionada para fracturas simultáneas y evitar el costoso acarreo por camiones. El plan prevé iniciar la producción masiva en febrero/marzo de 2027 con 35.000 barriles diarios, para alcanzar un plateau de 70.000 barriles meses después.
Mientras se completa la conexión de oleoductos (40% de avance), Tecpetrol innova: amplió su proyecto de minería de criptomonedas a 20 MW, consumiendo gas asociado in situ para evitar el venteo y acelerar la limpieza de pozos.