El desencuentro que viven algunos senadores con la vicegobernadora y presidenta del Senado discurre por caminos institucionales, pero su origen es político.
Un grupo de 11 senadores relacionado con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que integran el bloque de Unión por la Patria, tensionan la relación del oficialismo con la presidencia del Senado.
La disputa política, legislativa e institucional que una facción de senadores oficialistas mantiene con la presidencia del Senado suma capítulos.
Recordemos que el primer síntoma que se expuso públicamente fue durante la sesión preparatoria del pasado lunes 8 de diciembre cuando el senador Sergio Berni objetó el tratamiento y la posterior aprobación de las licencias de los senadores electos Gabriel Katopodis, que se desempeña como ministro de Infraestructura bonaerense y Diego Valenzuela, que asumiría funciones en Dirección Nacional de Migraciones, respectivamente.
El sector sostiene que las licencias otorgadas durante la sesión preparatoria del 8 de diciembre de 2025 están viciadas por una "nulidad insanable", debido a una violación directa del artículo 107 del Reglamento Interno de la Cámara.
Exigen regularizar el procedimiento de manera inmediata para permitir que las senadoras Roxana Alejandra López y Marisa Pirillo puedan prestar juramento y asumir sus bancas de forma efectiva.
Efectivamente el reglamento interno del Senado establece en su artículo 107 que “las sesiones preparatorias, que se realizarán bajo la presidencia del vicegobernador o de un presidente provisional, tendrán por objeto la incorporación de Senadores electos, la elección de vicepresidentes y la fijación de días y horas de sesiones ordinarias, orden del día que no puede alterarse unilateralmente incorporando temas que exceden el objeto de la Sesión Preparatoria, bajo pena de nulidad absoluta de toda votación que exceda el objeto de dicha convocatoria”.
Pero la discusión excede a una cuestión reglamentaria porque incluye la elección de vicepresidentes, algo aun no realizado por el Cuerpo para el período 25-27, y en ese reparto radica parte importante del conflicto que envuelve al bloque de la alianza que gobierna la provincia de Buenos Aires los últimos seis años.
Los rebeldes, al mismo tiempo que reclaman “regularizar el procedimiento de manera inmediata” pidieron que se convocase a una sesión especial para tratar los pedidos de licencia, el pasado martes 16, pero desde la presidencia se envió la notificación a cada uno de los senadores de la convocatoria a sesión para el jueves 26 de febrero de 2026.
Finalmente, los senadores presentaron una nota para que la presidenta Magario les conceda una “audiencia urgente”, donde solicitaron formalmente la regularización de las autoridades de la Cámara para garantizar la continuidad administrativa, “conforme al artículo 212 del Reglamento Interno”.
En una nota dirigida a la vicegobernadora Verónica Magario, los legisladores enfatizaron la necesidad de asegurar el funcionamiento institucional dentro del marco legal vigente.
El articulo aludido es aquel que hace referencia a que “la Cámara tendrá los secretarios y prosecretarios que ella misma determine. Estos funcionarios serán nombrados por ella, de fuera de su seno, por mayoría de votos…”. Es decir que en parte están desconociendo la vigencia de los actuales secretarios, administrativo y legislativo.
Los senadores Sergio Berni, María Rosa Martínez, Laura Clark, María Laurini, Diego Videla, Fernanda Raverta, Emmanuel Santalla, Mónica Macha, Sabrina Bastida, Evelyn Díaz y Amira Curi; concluyeron el escrito “a la espera de una respuesta inmediata que fije la fecha y hora” para concretar el encuentro solicitado.
“La prioridad es asegurar que las instituciones funcionen dentro del marco de la legalidad y del respeto a las normas que nos rigen”, según señalaron los legisladores.
La disputa por los cargos importantes que restan designarse están en disputa por los tres sectores que integran el bloque mayoritario de UP.
Hay una fuerte disputa entre La Cámpora, los cristinistas a secas y el Frente Renovador para impulsar a Mario Ishii como vicepresidente I, mientras que el círculo más cercano a Axel Kicillof empuja la postulación de Ayelén Durán. A su vez, el senador Sergio Berni busca un destino de conducción dentro del oficialismo.
Pero a estas alturas del año, ya empieza a hacer ruido otras variables, con otros nombres, que serían propuestas para descomprimir un poco la situación del oficialismo, que dicho sea de paso es la primera minoría con cuórum propio en el Cuerpo.