El Colegio de Escribanos porteño informó que se registraron 5.250 operaciones, mientras que el monto total involucrado creció 51,5% interanual. También se desaceleraron las hipotecas.
El mercado inmobiliario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cerró noviembre con una baja en la cantidad de escrituras de compraventa. Según el informe del Colegio de Escribanos porteño, se oficializaron 5.250 actos, lo que representa una caída del 8,8% respecto del mismo mes de 2024. Aun así, el monto total de las transacciones ascendió a $885.985 millones, un incremento del 51,5% interanual.
En la comparación mensual, el retroceso fue más marcado: frente a octubre, cuando se habían registrado 7.018 escrituras, la actividad mostró una merma del 25,2%. El valor promedio de cada operación se ubicó en $168.759.187, equivalente a 115.718 dólares al tipo de cambio oficial, con un aumento del 66,1% en pesos y del 16,3% en moneda estadounidense.
El informe también destacó una fuerte caída en las operaciones con crédito hipotecario. En octubre se habían firmado 737 escrituras con hipoteca, pero en noviembre la cifra se redujo a la mitad, lo que implica una baja del 22,4% interanual. No obstante, en los primeros once meses del año se acumularon 13.065 hipotecas, un salto del 238% frente al mismo período del año anterior.
La presidenta del Colegio de Escribanos, Magdalena Tato, evaluó que 2025 cerrará con cerca de 70.000 operaciones, lo que ubicaría al año entre los seis mejores desde 1998. Sin embargo, advirtió que la desaceleración de las hipotecas podría frenar el efecto multiplicador que impulsa nuevas compraventas.
Tato señaló que, si se alcanzan unas 14.000 hipotecas en 2025, será el segundo mejor registro desde que se mide la serie en 2009. En ese sentido, consideró que con más carpetas activas el balance podría haber sido incluso superior y llamó a “redoblar la creatividad” para facilitar el acceso a la vivienda.
El Colegio de Escribanos concluyó que el desempeño del mercado muestra señales mixtas: un volumen de operaciones elevado en términos históricos, pero con una dinámica crediticia que perdió impulso hacia fin de año.