La legisladora de LLA insistió en la necesidad de avanzar con esa iniciativa y consideró que "la Argentina está cambiando y eligió libertad. En educación, es hora de hacer lo mismo".
La legisladora de La Libertad Avanza (LLA) y especialista en educación, Marina Kienast, exigió que se avance con la sanción de la ley de libertad educativa y consideró que se trata de una "oportunidad histórica" para la Argentina.
A través de sus redes sociales, la diputada se mostró a favor de la iniciativa. "Es una oportunidad histórica para la Argentina porque por primera vez en décadas se anima a decir lo que muchos evitan: la educación no falla por falta de discursos, falla por exceso de burocracia y desconfianza", señaló.
A la vez que remarcó que "durante años, en la educación argentina se decidió todo desde arriba: programas, métodos, tiempos y evaluaciones. Las escuelas ejecutaban, los docentes obedecían y las familias miraban desde afuera. El sistema se volvió rígido y perdió el foco" e indicó: "¿el resultado? Chicos que egresan sin comprender textos básicos, directivos sin poder real de decisión y una maquinaria que prioriza la gestión política antes que los aprendizajes".
"Mientras el mundo cambió, la tecnología avanzó y el trabajo se transformó, seguimos educando como hace 100 años. Hoy las aulas no necesitan repetidores de contenidos, sino criterio, habilidades reales y capacidad de aprender toda la vida", advirtió Kienast.
Además apuntó que "la Ley de Libertad Educativa no propone más control ni más centralismo. Hace lo contrario: devuelve autonomía a las escuelas, fortalece el rol de los directivos, reconoce la libertad pedagógica de los docentes y vuelve a poner a las familias en el centro" y aseguró que "la ley establece un marco nacional que habilita a las provincias a salir del 'talle único'. Permite diversidad de proyectos educativos, innovación pedagógica, evaluaciones con sentido y decisiones más cerca del aula, no del escritorio".
"Libertad en los procesos y responsabilidad en los resultados. Esa es la base para formar ciudadanos libres y preparar a los chicos para el mundo real, no para el pasado. La Argentina está cambiando y eligió libertad. En educación, es hora de hacer lo mismo", completó.