El Gobierno evitó pagó un vencimiento de deuda por casi 4.300 millones de dólares gracias a un financiamiento puente de bancos internacionales. La operación, cerrada a último momento, desató cruces en redes entre la oposición y el ministro Luis Caputo.
El Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) evitó el default al cancelar el viernes el vencimiento de deuda por casi 4.300 millones de dólares, al obtener auxilio económico de un grupo de bancos de entidades financieras internacionales, en una operación de último momento debido a la anemia de dólares del Banco Central.
El pago volvió a generar un enfrentamiento en redes entre la oposición peronista y el ministro de Economía, Luis Caputo, quien -ahora se siente cómodo con alto perfil mediático adquirido durante la gestión violeta “punzó”- les pidió a “los kukitas” (así llama a los kirchneristas) que “no psicopateen a la gente” al alertar que mientras la sociedad sigue los episodios que se viven en Venezuela, el Gobierno de Javier Milei “endeuda al país en 3.000 millones de dólares”, la parte más importante de los 4.300 millones.
Lo concreto es que Milei y Caputo, luego de analizar varias alternativas de pago, consiguieron un financiamiento puente de un grupo de bancos para cubrir más de la mitad de esos compromisos.
De acuerdo con los analistas económicos, es la tercera vez que recurre a esta herramienta para sumar divisas sin presionar sobre su objetivo central: la baja de la inflación.
El vencimiento de los bonos Bonares y Globales -emitidos durante la reestructuración de deuda de 2020, bajo la gestión del entonces ministro de Economía Martín Guzmán y el presidente Alberto Fernández (en plena pandemia por coronavirus)- es el tercero por el mismo monto que enfrenta el Gobierno de La Libertad Avanza.
El pago del viernes 9 es el puntapié inicial de un calendario severo que tiene la administración libertaria para este año.
Según informes económicos, el Gobierno deberá pagar más de US$12.500 millones solo entre bonos en moneda dura y obligaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El lunes 5 de enero, el presidente Milei hizo un giro copernicano respecto de la política cambiaria al iniciar el Banco Central un proceso de acumulación de reservas (adquirió en las últimas cinco jornadas US$ 218 millones), una medida económica que venía pidiendo con insistencia el FMI y a la cual resistía el jefe de Estado.