Más de 7.000 bebés en riesgo por el ajuste y desmantelamiento del PNCC, que durante 15 años salvó vidas en todo el país. Organizaciones y familias convocan a movilizarse el 1° de febrero.
La confirmación del ajuste en el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC), dependiente del Ministerio de Salud y coordinado históricamente por el Hospital Garrahan, encendió alarmas en todo el país. El programa, que garantiza atención y cirugías para recién nacidos con malformaciones cardíacas, quedó sin médicos especialistas tras la no renovación de contratos y la renuncia de parte del equipo.
En Argentina, 7.000 bebés nacen cada año con cardiopatías congénitas, y cerca del 50% requiere cirugía para sobrevivir. Sin embargo, desde principios de enero se confirmó la salida de la coordinadora del PNCC, la cardióloga pediátrica María Eugenia Olivetti, junto a otros profesionales clave. “Hoy no hay médicos cardiólogos especializados que estén a cargo del Programa”, denunció Lucía Wajsman, referente de la organización Cardiocongénitas Argentina y madre de una paciente.
El Ministerio de Salud argumentó que la reorganización responde a la baja en la cantidad de nacimientos en 2025, pero las familias y organizaciones calificaron la medida como “una aberración”. Según la Federación Argentina de Cardiología, el PNCC realizó 800 cirugías por año y atendió más de 6.000 notificaciones en todo el país.
Ante esta situación, colectivos de familias, organizaciones civiles y personal del Garrahan convocaron a un banderazo nacional el próximo 1° de febrero para exigir la continuidad del programa y la reincorporación del equipo especializado. “Al PNCC no lo pueden cerrar porque para eso tienen que derogar la ley votada hace tres años”, advirtió Wajsman.
“Hoy no hay médicos cardiólogos especializados que estén a cargo del Programa. El primer y único responsable es el director adjunto del Garrahan, Guillermo Moreno. Estamos viendo qué pasa con los pacientes que están naciendo en este momento”, dijo Lucía Wajsman, quien es además una de las impulsoras de la Ley 27.713, que en 2023 convirtió en ley al programa.
“El año pasado la doctora Olivetti -una de las despedidas- le dio el alta a mi hija porque cumplió los 18. Nos fuimos muy emocionadas, fue toda una vida ahí adentro. Por lo tanto, además de demonizar a los médicos, lo que están intentando desde el Gobierno Nacional de Javier Milei es deshumanizarnos a todos y a todas”, lamentó la mujer y añadió: “Al PNCC no lo pueden cerrar porque para eso tienen que derogar la ley votada hace tres años”.
Miembros de Cardiocongénitas Argentina, junto a familias nucleadas en Soy Garrahan y personal del hospital se reunieron en la Legislatura porteña con el bloque de legisladores de Fuerza por la Ciudad para plantear su preocupación y definir pasos a seguir.
Durante la reunión las organizaciones presentes y colectivos de familias expresaron que el Ministerio de Salud no negó el ajuste y desmantelamiento del PNCC, sino que el “argumento oficial” es que “como nacieron menos chicos en 2025, no hace falta un programa con tantos especialistas. Como hubo menos nacimientos, hubo menos cardiopatías, el programa puede continuar a través de un equipo administrativo, la coordinación médica del Hospital y la articulación con los centros de alta complejidad de todo el país”.
Es una aberración por donde se lo mire. Es cierto que circunstancialmente puede haber menos nacimientos que reduzcan el número de casos pero igualmente son varios miles anuales y son bebes que en un 90% pueden curarse y tener una vida normal como el caso de mi hija o directamente fallecer por llegar tarde con la cirugía”, dijo Wajsman , de Cardiocongénitas Argentina.