El Gobierno aprobó la incorporación del proyecto Carbonatos Profundos, en Mina Gualcamayo, al régimen para grandes inversiones. La iniciativa prevé u$s519 millones y un fuerte impulso a proveedores locales.
El Ministerio de Economía oficializó la adhesión del proyecto minero “Carbonatos Profundos (DCP)” de Mina Gualcamayo al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa que contempla una inversión total superior a los u$s519 millones en la provincia de San Juan. La medida quedó formalizada mediante la Resolución 6/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial.
Con esta decisión, Minas Argentinas S.A. (Grupo AISA), impulsora del proyecto, podrá acceder a los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios previstos por la ley 27.742. El Gobierno busca así atraer capitales nacionales y extranjeros y fortalecer sectores considerados estratégicos, entre ellos la minería metalífera.
El emprendimiento incluye la exploración de las concesiones Gualcamayo 1 y 2, la evaluación de la factibilidad del yacimiento de oro y plata “Carbonatos Profundos” y la construcción y operación de una planta de tratamiento. La inversión declarada asciende a u$s519.647.635, cifra que supera ampliamente el mínimo exigido por el RIGI.
Según el plan presentado, la empresa deberá ejecutar u$s90,6 millones durante los primeros dos años desde la adhesión, con desembolsos de u$s46,7 millones en el primer año y u$s43,8 millones en el segundo. Esto representa más del 40% del compromiso mínimo requerido por el régimen.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el fuerte componente nacional en su cadena de suministros: el 69% del gasto en bienes, obras y servicios durante la construcción y operación provendrá de proveedores locales, muy por encima del 20% exigido por la normativa.
La Secretaría de Minería y la Dirección Nacional de Inversiones Mineras avalaron la factibilidad técnica del proyecto, y el Comité Evaluador del RIGI aprobó la iniciativa en su reunión del 23 de diciembre de 2025. En paralelo, el Banco Central concluyó que el plan no genera distorsiones cambiarias, lo que habilita a la empresa a acceder a los incentivos previstos en materia de divisas.