La Administración Nacional terminó el año con un superávit primario de $9,6 billones, aunque el pago de intereses dejó un déficit financiero de $1,6 billones, 312,6% superior al de 2024, según estableció en un informe la Oficina de Presupuesto del Congreso. La eliminación del Impuesto PAIS y la caída de ingresos explican el retroceso, pese a recortes en subsidios y mejoras en tributos ligados a la actividad.
La Administración Pública Nacional (APN) concluyó 2025 con un superávit primario de $9,6 billones, pero tras el pago de intereses se registró un déficit financiero de $1,6 billones. Este resultado implica un deterioro significativo respecto al año anterior: el superávit primario fue 24,6% menor y el déficit financiero se incrementó 312,6%.
Así lo estableció un informe elaborado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), que señala que en diciembre, los números fueron negativos tanto en el resultado primario como en el financiero: $4,1 billones y $4,6 billones, respectivamente.
Los ingresos totales cayeron 2,6% interanual, mientras que los gastos se redujeron 2,1%. Entre los factores que explican la caída de ingresos se destaca la eliminación del Impuesto PAIS, vigente hasta fines de 2024, la disminución en Ganancias por una alta base de comparación y el retroceso de 15,5% en Derechos de Exportación.
Por otro lado, mejoró la recaudación de tributos ligados al nivel de actividad, como el IVA y el Impuesto a los Débitos y Créditos bancarios. Si se excluyera el Impuesto PAIS, la caída de ingresos tributarios se reduciría de 10,0% a apenas 0,1% interanual.
De acuerdo con el informe de la OPC, la Seguridad Social mostró un incremento anual por la mejora real de las remuneraciones, aunque en noviembre se revirtió la tendencia positiva que venía sosteniéndose durante 14 meses.
Los recortes se concentraron en subsidios a la energía, intereses de la deuda y gastos en personal. En contraste, aumentaron las erogaciones en jubilaciones y pensiones, transferencias al PAMI y asignaciones familiares.
A lo largo del año, mediante decretos de necesidad y urgencia y decisiones administrativas, se modificó el presupuesto original: los recursos se incrementaron 54,3% y los gastos 36,0%, reflejando la dinámica inflacionaria y la necesidad de adecuar partidas.
En síntesis, el cierre fiscal de 2025 muestra un escenario mixto: aunque se logró mantener superávit primario, el peso de los intereses y la menor recaudación por la eliminación del Impuesto PAIS deterioraron el resultado financiero. El desafío para 2026 será sostener el equilibrio fiscal sin comprometer la inversión en áreas estratégicas como educación, ciencia y tecnología.