Mi general Ancap, cuánto valés!

Mientras el pero‑kirchnerismo sigue paralizado y Kicillof se enreda en su propio laberinto político, la discusión por la reforma laboral expone tensiones internas en el PJ y revela señales de renovación que incomodan al cristinismo. En paralelo, el Gobierno celebra números que le dan aire, aunque la economía real muestra nubarrones que amenazan el optimismo oficial.