El senador Carlos Curestis impulsa un pedido de informes por una denuncia de estafa que afecta a más de cuarenta feriantes de la feria Ocean. La causa, vinculada a La Salada, permanece frenada a la espera de la declaración de la fiscal Cecilia Incardona.
El presidente del bloque de senadores de LLA, el senador bonaerense Carlos Curestis, prepara una solicitud a los tribunales federales de Lomas de Zamora para conocer el avance de una denuncia por estafa vinculada a la feria Ocean. El caso involucra a más de cuarenta feriantes que acusan a un exdirigente gremial de haberlos engañado durante la intervención del predio.
La presentación apunta a esclarecer la causa iniciada por feriantes contra Walter Godoy, ex secretario general del SUTFRA, y los hermanos Jonatan y Gonzalo Rojas. Según la denuncia, los tres habrían montado un ardid para aprovecharse de la situación generada tras el cierre de los puestos del playón de Ocean, ocurrido en junio pasado.
En ese contexto, los feriantes quedaron sin ingresos y, de acuerdo con su testimonio, Godoy se presentó como supuesto allegado a la fiscal federal Cecilia Incardona. Afirmó que "podía destrabar la reapertura de los puestos a cambio de 25 mil dólares", suma que los damnificados reunieron con urgencia.

El jefe de los senadores libertarios Carlos Curestis tomó nota de las presuntas irregularidades que se suceden en el predio comercial.
El dinero fue entregado, pero la prometida gestión nunca se concretó. Ante la falta de respuestas, los feriantes radicaron una denuncia por estafa que quedó en manos del fiscal Sergio Mola, quien avanza en la investigación para determinar responsabilidades y eventuales delitos conexos.
Una de las claves del expediente es la declaración de Incardona, cuyo testimonio permitiría confirmar o desmentir el uso de su nombre por parte de Godoy. Sin embargo, su citación permanece pendiente desde octubre, lo que genera preocupación entre los denunciantes y ahora motivó la intervención del jefe de los senadores libertarios bonaerense, Carlos Curestis.
La causa se inscribe en un entramado mayor: desde hace más de una década, la embajada de Estados Unidos y la Am Cham vienen señalando a La Salada por actividades de falsificación, contrabando y lavado de dinero. Esas denuncias forman parte del expediente principal que sigue bajo análisis en la justicia federal.