La empresa inauguró una nueva planta en Neuquén que permitirá sumar entregas en el día y mejorar la capacidad operativa en la región. La inversión acompaña el crecimiento de la industria de Oil & Gas y refuerza la logística para las operaciones en la cuenca.
Andreani anunció la apertura de una nueva planta en la ciudad de Neuquén como parte de su plan de expansión para atender la creciente demanda logística vinculada al desarrollo de Vaca Muerta. La compañía destacó que esta infraestructura forma parte de una estrategia de largo plazo orientada a fortalecer su presencia en uno de los polos energéticos más importantes del país.
El edificio, ubicado en el kilómetro 1.458 de la Ruta de Circunvalación Neuquén–Plottier, cuenta con 3.000 m² cubiertos y fue diseñado para el movimiento de grandes volúmenes. Con esta incorporación, Andreani triplica su capacidad de almacenamiento en la región, mientras mantiene en funcionamiento el depósito existente a 700 metros, consolidando una red logística más robusta y eficiente.
La nueva planta permitirá potenciar servicios clave para las operaciones en Vaca Muerta, como el almacén de última milla orientado a entregas same day y next day, un hub de recepción de proveedores para consolidación de cargas, servicios on call dentro de los yacimientos y un sistema de paquetería para materiales no estratégicos. Estas soluciones buscan agilizar los flujos operativos y mejorar la disponibilidad de insumos críticos.
Gonzalo Cicilio, gerente de Energía y Minería de Andreani, destacó que la eficiencia en la cuenca depende tanto del movimiento como de la gestión inteligente de los materiales. Subrayó que la trazabilidad en tiempo real y los procesos integrados permiten optimizar inventarios, reducir tiempos muertos y generar ahorros concretos para las empresas del sector.
En línea con estas necesidades, la compañía incorporó unidades específicas para la industria, como chasis y semirremolques adaptados a la geografía de la cuenca, además de servicios para el traslado de componentes sobredimensionados, válvulas de gran porte y equipos de pulling. El objetivo es garantizar que cada pieza llegue al pozo en el momento exacto, evitando costos derivados de la inactividad.
Andreani también remarcó el impacto positivo que esta infraestructura tiene sobre las PyMEs proveedoras, que muchas veces no cuentan con la escala necesaria para desarrollar su propia logística en la región. Gracias a depósitos estratégicos y una red de distribución compartida, estas empresas pueden acceder a estándares de eficiencia que les permiten competir en mejores condiciones.
Con una visión orientada al futuro, la compañía afirmó que esta inversión sienta las bases para una logística preparada para el próximo salto productivo de Vaca Muerta. La anticipación, la integración de procesos y la eficiencia serán factores determinantes para acompañar el crecimiento sostenido de la industria energética.