La india Welspun se quedó con un contrato de US$ 200 millones para abastecer los tubos del nuevo gasoducto neuquino–rionegrino. Su oferta fue 40% más barata que la de Tenaris y terminó dejando al grupo Techint afuera en una obra estratégica para el futuro del GNL.
El grupo Techint quedó afuera de una licitación millonaria para la provisión de caños destinados a un nuevo gasoducto fundamental para el desarrollo energético de Vaca Muerta. El contrato, valuado en unos US$ 200 millones, quedó en manos de Welspun, un conglomerado industrial de origen indio que presentó una propuesta muy por debajo de la de Tenaris, la firma del holding que lidera Paolo Rocca.
La compra fue organizada por Southern Energy, el consorcio que integran YPF, Pan American Energy (PAE), Harbour Energy y Pampa Energía, y forma parte de un proyecto estratégico: un ducto de 500 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro, infraestructura clave para el plan de producción, licuefacción y exportación de gas natural (GNL) por vía marítima.
De acuerdo con fuentes del sector, el precio terminó siendo determinante. La oferta de Welspun fue 40% más baja que la de Tenaris y, además, incluyó condiciones de pago más flexibles, algo que terminó inclinando la balanza en un proceso competitivo en el que participaron otras 15 compañías de China, Japón, España, México y otros países. Hubo intentos para que Techint ajustara su propuesta y se acercara al número ganador, pero la diferencia resultó imposible de compensar.
Con sede en Mumbai, Welspun es conocida globalmente por su presencia en el negocio textil, aunque desde hace años opera una poderosa división dedicada a infraestructura pesada. Allí es donde se ubica su producción de tuberías de acero de gran diámetro, con plantas y operaciones en Estados Unidos, Europa y Asia, y una presencia consolidada en proyectos de petróleo, gas y agua.
La derrota de Techint se produce en un contexto de mayor apertura comercial y creciente competencia para la industria nacional, especialmente en el sector energético. En los últimos meses, Paolo Rocca había advertido públicamente sobre lo que considera una situación de “competencia desleal”, apuntando sobre todo a la presión de las importaciones de acero chino. En esta ocasión, sin embargo, el desafío no vino de Asia oriental sino del sur asiático.
Desde el holding sostienen que sus precios se explican por la calidad premium del acero, su infraestructura logística en el país y los servicios de soporte que acompañan los proyectos de gran escala. Pese a este revés, el grupo mantiene una apuesta fuerte en Vaca Muerta: Tecpetrol, su brazo petrolero, invirtió cerca de US$ 1.700 millones el último año y proyecta desembolsar otros US$ 2.400 millones en desarrollos de shale e infraestructura asociada.