El Gobierno nacional oficializó un incremento parcial en los tributos que gravan la nafta y el gasoil. La actualización regirá durante febrero y se espera que impacte en los precios de los surtidores.
El Gobierno confirmó un nuevo aumento en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que comenzará a regir entre el 1 y el 28 de febrero de 2026. La medida fue formalizada mediante el Decreto 74/2026, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según el texto oficial, se trata de un incremento parcial que forma parte del proceso de actualización impositiva postergado en años anteriores. El Ejecutivo argumentó que la decisión busca sostener un “sendero fiscal sostenible” y, por ese motivo, resolvió diferir parte de los aumentos previstos originalmente.
El decreto establece que, para la nafta sin plomo de hasta 92 RON y la de más de 92 RON, el impuesto subirá $16,773 por litro. En paralelo, el gravamen correspondiente al dióxido de carbono aumentará $1,027 por litro, lo que también se trasladará al precio final.
En el caso del gasoil, el impuesto específico se incrementará en $14,372 por litro. A esto se suma una alícuota diferencial de $7,782 para regiones como la Patagonia y otras zonas del interior, mientras que el tributo vinculado al dióxido de carbono subirá $1,638 por litro.
La actualización forma parte del esquema que había sido postergado por el Gobierno, que decidió diferir los aumentos correspondientes al año 2024 y a los primeros tres trimestres de 2025. La nueva fecha de aplicación quedó fijada para el 1° de febrero de 2026, y la siguiente etapa se trasladó del 1° de febrero al 1° de marzo.
La normativa vigente contempla un tratamiento impositivo particular para el gasoil destinado a provincias como Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, además del Partido de Patagones en Buenos Aires y el departamento Malargüe en Mendoza, donde rigen beneficios diferenciales.
De acuerdo con la legislación, los ajustes deben realizarse en enero, abril, julio y octubre de cada año, tomando como referencia las variaciones acumuladas desde enero de 2018. Con esta actualización, el Gobierno retoma el cronograma que había quedado suspendido en los últimos períodos.