Dirigentes y activistas de distintos sectores coincidieron en reclamar un paro nacional activo y movilizaciones al Congreso, además de coordinar apoyo a los conflictos en curso. Los encuentros se realizaron en el Gran Buenos Aires, La Plata y Jujuy, con participación de referentes de la izquierda.
Entre el viernes y el sábado se desarrollaron una serie de plenarios abiertos de trabajadores y trabajadoras en distintos puntos del país, con el objetivo de debatir y resolver medidas para enfrentar el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno y para fortalecer las luchas en curso contra los despidos y por mejoras salariales.
Las reuniones contaron con la participación de cientos de activistas, delegados y dirigentes de sindicatos recuperados, comisiones internas y cuerpos de delegados combativos, junto a agrupaciones sindicales y corrientes de la izquierda. Los encuentros se realizaron en la zona sur del Gran Buenos Aires, en el local de ATE Sur en Lomas de Zamora; en la zona norte, frente a la sede de la empresa Lustramax, cuyos trabajadores se encuentran en conflicto; en La Plata, en el Centro Cultural Rebelión; y en la provincia de Jujuy, en el local del CEDEMS, que nuclea a docentes de nivel medio y superior.
De acuerdo con lo expresado en los plenarios, uno de los ejes centrales fue la caracterización crítica del rol de la conducción de la CGT y de los principales sindicatos del país. Según los participantes, esas dirigencias no estarían impulsando una estrategia de confrontación efectiva para frenar la reforma laboral y, en algunos casos, mantendrían negociaciones con el Gobierno nacional y con gobernadores provinciales.
En ese marco, una de las resoluciones comunes que atravesó todos los encuentros fue la exigencia de un paro nacional activo durante las jornadas en las que el proyecto sea tratado en el Congreso. Junto a esa medida, se acordó la organización de columnas de trabajadores para movilizar y rodear el Parlamento en esos días, así como la coordinación de acciones en las provincias. En el plenario realizado en Jujuy, por ejemplo, se resolvió impulsar un corte en los accesos a la ciudad cuando se lleve adelante la sesión legislativa.
Otro punto destacado fue el apoyo explícito a los conflictos regionales en curso, en particular la situación de los trabajadores de Lustramax, quienes denuncian despidos y condiciones que buscan forzar una salida por desgaste económico. En ese sentido, se planteó la necesidad de impulsar un fondo nacional de lucha para sostener las medidas y evitar que los conflictos se resuelvan por la vía del “quiebre por hambre”.
Los encuentros también contaron con la presencia de referentes políticos de la izquierda, entre ellos los diputados nacionales Nicolás del Caño y Myriam Bregman, Alejandro Vilca, Vilma Ripoll y Christian Castillo, quienes expresaron su respaldo a las resoluciones adoptadas y a la coordinación de las luchas en curso.
Finalmente, en varios de los plenarios se planteó la necesidad de avanzar hacia una confluencia nacional en las próximas semanas, con el objetivo de unificar las acciones de cara al debate parlamentario y continuar apoyando las distintas luchas obreras, así como reclamos ambientales y de colectivos de disidencias que convocan a una movilización el próximo sábado 7 en la Ciudad de Buenos Aires. Según se expresó en los debates, ese camino debería apuntar a la preparación de una huelga general como herramienta para frenar la reforma laboral y el conjunto de las políticas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.