El objetivo es generar conciencia sobre las consecuencias económicas y legales de estas acciones y promover una cultura de transparencia.
El Comité Asegurador Argentino, junto con AACS y ADIRA, lanzó una campaña para visibilizar el impacto económico y social de las estafas al sistema de seguros. La iniciativa busca desalentar prácticas fraudulentas que terminan encareciendo las primas para toda la población.
Las entidades aseguradoras impulsan una estrategia de comunicación que apunta a desnaturalizar la idea de que mentirle a una compañía es una simple picardía. Señalan que cada accidente inventado o reclamo exagerado se traduce en mayores costos operativos, investigaciones adicionales y, finalmente, aumentos en las pólizas que pagan millones de asegurados.
Entre las maniobras más frecuentes mencionan choques inexistentes, relatos falsos y montajes que, según describen, podrían formar parte de una serie de ficción. Estas prácticas generan pérdidas millonarias y afectan la sustentabilidad del sector, además de constituir un delito que perjudica a toda la comunidad.
Gustavo Trías, presidente de la AACS, remarcó que defraudar a una aseguradora es comparable a robarle a cualquier persona y que aún persiste una mirada social que minimiza estas conductas. En la misma línea, Julián García, director ejecutivo de ADIRA, cuestionó la naturalización de estas estafas y subrayó que se trata del mismo delito que cualquier hurto.
Desde noviembre de 2025, las compañías difunden semanalmente contenidos en redes sociales con mensajes directos como “El fraude no es viveza, es un crimen” y “Robarle al seguro también es robar”. El objetivo es generar conciencia sobre las consecuencias económicas y legales de estas acciones y promover una cultura de transparencia.
Las cámaras aseguradoras advierten que las defraudaciones terminan impactando en el fondo común que sostiene al sistema, encareciendo las primas para todos los asegurados. Con esta campaña, buscan reforzar la idea de que engañar a una aseguradora tiene consecuencias reales y que combatir el fraude es clave para preservar la confianza en el sector.