El pedido también alcanza al ministro de Economía, Luis Caputo. “La utilización de un índice desactualizado puede conducir a diagnósticos erróneos y decisiones que profundicen aún más la pérdida de ingresos reales”, advirtió Nicolás Trotta.
Un grupo de diputados de Unión por la Patria solicitaron, a través de un pedido de informes al Poder Ejecutivo, la presencia en la Cámara baja para su interpelación del ministro de Economía, Luis Caputo, y del flamante director del INDEC, Pedro Lines, para que brinden “las respectivas explicaciones de por qué no se utilizó el nuevo índice de medición (del IPC) que debía implementarse a partir de enero de 2026”. En la presentación también se incluye a Marco Lavagna, quien presentó su renuncia este lunes.
El legislador Nicolás Trotta, impulsor de la iniciativa, señaló que “el Índice de Precios al Consumidor constituye uno de los indicadores macroeconómicos determinantes. El IPC tiene impacto directo sobre la medición de estadísticas sociales, como la tasa de pobreza e indigencia; y constituye una variable central para el análisis de la dinámica de ingresos de la economía y la evolución del poder de compra de los mismos (salarios, jubilaciones, tipo de cambio)”.
“Además, incide en la definición de parámetros centrales de contratos públicos y privados, y en el análisis e interpretación de variables fiscales, monetarias y financieras sobre las que se elaboran políticas económicas. De allí la relevancia estratégica de este indicador, y la importancia que reviste la transparencia y rigurosidad metodológica de su cálculo”, se agregó en los fundamentos del proyecto.
Además, el exministro de Educación advirtió por “el impacto que esta situación puede provocar en la medición de la inflación real, en la transparencia estadística y en la confianza de los indicadores oficiales, ya que esto condiciona también el diseño, monitoreo y evaluación de políticas públicas dirigidas a los sectores que más lo necesitan”.
En esa línea, Trotta afirmó que “la utilización de un índice desactualizado puede conducir a diagnósticos erróneos y decisiones que profundicen aún más la pérdida de ingresos reales de los últimos años. Y, por otro lado, que se han priorizado decisiones y un calendario político sobre la credibilidad de las estadísticas públicas”.
El actual IPC se encuentra basado en una canasta de consumo derivada de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) 2004/2005, que proporciona información respecto a patrones de consumo de la sociedad de ese momento. Es decir que los hábitos de gastos incluidos en la metodología actual se remontan a hace más de veinte años, y, por consiguiente, no reflejan la estructura de consumo de los hogares argentinos en la actualidad.
El proyecto fue firmado también por Jorge Chicha, Guillermo Snopek, Cristian Andino, José Glinski y Santiago Roberto.