La Secretaría de Ambiente de Río Negro inspeccionó los seis tanques de almacenamiento que se levantan en Punta Colorada para la futura terminal de exportación del VMOS. Dos de ellos ya muestran avances significativos en sus techos, mientras las empresas del consorcio continúan con la construcción del ducto que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica.
El avance del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) comienza a hacerse visible en la costa atlántica. En Punta Colorada, epicentro de la futura terminal de exportación de crudo, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro realizó en los últimos días una nueva inspección para verificar el montaje de los tanques de almacenamiento, una de las obras clave dentro de la infraestructura portuaria del proyecto.
Durante la recorrida, los equipos técnicos revisaron el progreso de los seis tanques previstos. Según información oficial, dos de ellos ya presentan un grado de desarrollo avanzado en sus techos. Cada estructura alcanzará los 38 metros de altura y 82 metros de diámetro, está construida en aluminio y contará con sistemas de control de emisiones. Tras completar el montaje de las tapas superiores, se ejecutan pruebas hidráulicas obligatorias para garantizar la hermeticidad, tal como establecen los protocolos industriales.
“La fiscalización apunta a que cada componente del proyecto se ejecute tal como fue aprobado en el Estudio de Impacto Ambiental”, explicó Nicolás Jurgeit, subsecretario de Control y Fiscalización. El funcionario destacó que las tareas de control se mantienen activas durante todo el desarrollo de la obra. El esquema incluye la verificación de condicionantes ambientales, auditorías sobre las medidas de mitigación comprometidas y un monitoreo continuo de la conformidad de los trabajos.
El VMOS es uno de los desarrollos energéticos más grandes en marcha en el país. Su diseño contempla un ducto de 437 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con una terminal marítima en Río Negro apta para operar buques petroleros de gran porte, incluidos los VLCC, lo que permitirá ampliar la capacidad exportadora.
El proyecto es impulsado por un consorcio integrado por YPF, Vista, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol. En julio del año pasado, las compañías acordaron un préstamo sindicado por USD 2.000 millones que cubre cerca del 70% del financiamiento total, mientras que el resto será aportado de manera proporcional por los socios.
La expectativa del sector es que el VMOS permita aliviar los cuellos de botella logísticos que actualmente limitan el crecimiento de la producción y, especialmente, de las exportaciones de crudo de Vaca Muerta. Por ahora, los destinos del shale oil argentino siguen siendo acotados. De acuerdo con Ernesto Díaz, vicepresidente para América Latina de Rystad Energy, en 2025 los principales mercados fueron Chile, Brasil y la costa oeste de Estados Unidos, cuya demanda muestra un incremento sostenido.
Ese panorama podría modificarse una vez que entren en operación nuevas infraestructuras de transporte y exportación. Con capacidad de cargar buques de mayor escala, se abriría la puerta a contratos de suministro más estables y de largo plazo. “En la medida en que aumente la producción y estos proyectos se concreten, será posible firmar acuerdos directamente con las refinadoras”, señaló Díaz.
Hacia el final de la década, la atención estaría puesta más allá del hemisferio occidental. “Cuando se exporte desde Río Negro y se puedan cargar los barcos más grandes, los VLCC, el destino natural será el sudeste asiático, principalmente China e India”, proyectó el ejecutivo de Rystad Energy.