A pesar de la presión de los intendentes de su propio espacio, el gobernador no pateará el tablero y negocia una lista conjunta para renovar el PJ bonaerense, en medio de tensiones por la conducción partidaria, la distribución de cargos y la imposibilidad de trasladar el acuerdo a los distritos.
El gobernador bonaerense y líder del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), Axel Kicillof, desistió de romper con Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner y negocia una lista conjunta para renovar el PJ bonaerense, convocando a elecciones para el 15 de marzo, a la par de que cavila si encabeza la lista o impulsa a su vicegobernadora Verónica Magario.
El martes hubo una reunión de ambos sectores en la que acordaron que el MDF encabezará ahora el PJ bonaerense y suplirá a Máximo Kirchner, cuestionado desde el kicillofismo por “inacción” y “errores en la estrategia electoral” el año pasado.
En principio, acordaron que el MDF encabece ahora el PJ bonaerense y no hay consenso en quién será el líder -el kirchnerismo quiere a Kicillof y éste resiste y postula a Magario, según supo parlamentario.com-.
Tampoco hay coincidencia sobre la distribución de cargos, ya que el Movimiento Derecho al Futuro quiere preeminencia y el kirchnerismo pide 50 y 50% de las acciones partidarias.
Además, como moneda de cambio, las huestes de Máximo Kirchner demandan que el Congreso partidario, que determina las alianzas electorales, sea encabezado por un kirchnerista/camporista. Es decir, quieren una distribución en espejo similar a la resuelta para el PJ bonaerense, de modo de quedar en iguales condiciones de cuotas de poder.
El problema es que la coincidencia entre ambos sectores -que ya desde hace casi un año disputan palmo a palmo la hegemonía peronista en la provincia de Buenos Aires- será dificultosa. Sobre todo que baje a los 135 PJ distritales, donde en muchos casos el enfrentamiento es feroz y no tiene retorno.
El 8 de febrero es la fecha en que se sabrá si hay consenso total o no, y si esta vez se volverá a cortar la energía eléctrica o si habrá alguna postergación (como ocurrió en el cierre de listas para las elecciones de septiembre).
Por el lado del kirchnerismo, negocian el presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Dichiara; el hiperkirchnerista presidente del bloque del PJ, Facundo Tignanelli; el legislador Juan Pablo De Jesús y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín.
Enfrente, el Movimiento Derecho al Futuro llevó al encuentro al ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque; al de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y a la vicegobernadora Verónica Magario y el diputado Mariano Cascallares.
La decisión de Kicillof de no romper relaciones con Cristina y Máximo, como le vienen pidiendo los intendentes del MDF cada vez con mayor vehemencia y frecuencia, generó una bronca contenida en parte de la dirigencia kicillofista.
Pero casi todos -la mayoría a regañadientes- aceptan que en las condiciones actuales de crisis económica es casi imposible ir a una elección partidaria que “solo le importa a unos pocos, no a la gente común”.
Es que el conurbano bonaerense es uno de los sectores más afectados por la crisis económica y el cambio de matriz productiva desde 2023, con la llegada del presidente Javier Milei, y la dirigencia evalúa innecesaria la movilización y el gasto que implicaría un comicio partidario.
De esa forma, pese a que el enfrentamiento no tiene fin, ambos sectores convivirán en las estructuras partidarias y dejan así para el año que viene una resolución de cómo se elegirá el sucesor de Kicillof y si el gobernador será apoyado por Cristina y Máximo Kirchner en su carrera presidencial para lidiar en elecciones con Milei, quien ya adelantó que irá a la reelección.