La vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, y los diputados nacionales Nicolás Mayoraz y Santiago Santurio representaron a la Argentina en el encuentro que reunió a líderes políticos y cívicos de más de 35 países. La Cumbre fue organizada por Political Network for Values y tuvo lugar en el Parlamento Europeo.
La Argentina tuvo presencia institucional en la VII Cumbre Transatlántica por la Libertad de Expresión, realizada en el Parlamento Europeo, que congregó a 250 líderes políticos, legisladores, magistrados, académicos y referentes cívicos de más de 35 países. El país estuvo representado por la vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, y los diputados nacionales Nicolás Mayoraz y Santiago Santurio.
El encuentro fue organizado por Political Network for Values (PNfV), junto al grupo parlamentario European Conservatives and Reformists (ECR), con la colaboración de Patriots for Europe (PfE), y reunió a integrantes de los principales espacios conservadores y reformistas de Europa.
La cumbre fue clausurada por el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, junto a Mateusz Morawiecki y Santiago Abascal, presidentes de los partidos ECR y PfE, respectivamente. En ese marco, Kast llamó a construir una alianza internacional para defender la libertad, el sentido común y los valores fundamentales. “Defender la libertad es un acto de coraje y una responsabilidad histórica”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre las consecuencias sociales y políticas de debilitar pilares como la familia, la conciencia individual y la democracia.
Durante su intervención, el diputado Nicolás Mayoraz alertó sobre los riesgos de las regulaciones que avanzan sobre el debate público y el rol creciente de las plataformas digitales como moderadoras de contenidos. “La libertad de expresión es un derecho fundamental anterior al Estado. Nuestra responsabilidad como legisladores no es controlar el debate público, sino protegerlo”, sostuvo, y cuestionó el rol de los burócratas en la definición de qué se considera desinformación.

Por su parte, el diputado Santiago Santurio cuestionó el uso del concepto de “discurso de odio” como herramienta para restringir libertades. “Antes se hablaba de libertad de expresión y ahora de discurso de odio. Lo que se pretende es cancelar la posibilidad de decir la verdad, mientras se disputa el control del discurso y la narrativa pública”, señaló.

A su turno, Clara Muzzio vinculó la defensa de la libertad de expresión con la dignidad humana y su experiencia personal como madre de un niño con síndrome de Down. “Tenemos que luchar por la libertad de los padres para amar y cuidar a sus hijos. Creo en la legalidad de la palabra y en la existencia de una verdad objetiva, biológica y científica”, expresó, y sostuvo que el nacimiento de su hijo “no fue un error, sino una expresión de libertad y amor”.

La jornada concluyó con la lectura de una Declaración de 40 jóvenes de 22 países, participantes de la Cumbre, quienes exhortaron a los dirigentes a impulsar una hoja de ruta común en favor de la libertad de expresión y se comprometieron a “vivir en la verdad y optar por la valentía en lugar del silencio”.
Además de los referentes argentinos, participaron eurodiputados de distintos bloques, legisladores nacionales de América, Europa y África, magistrados, periodistas, académicos y representantes de organizaciones internacionales vinculadas a la defensa de la dignidad humana y los valores fundamentales.