Así lo afirma un informe elaborado por el equipo Latinoamericano de Justicia y Género que analizar el impacto de la iniciativa y propone actualizar integralmente el régimen de licencias con un esquema progresivo, inclusivo y fiscalmente viable.
De cara al debate en el recinto del Senado del proyecto de Modernización Laboral impulsada por el Gobierno nacional, el equipo Latinoamericano de Justicia y Género elaboró un informe al respecto donde advierte que la iniciativa podría “profundizar” la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres.
“Una reforma laboral que no reconoce cómo se organizan hoy los hogares no es moderna ni viable para la economía actual. La realidad de las familias argentinas es otra”, plantearon y explicaron que “hace tiempo que se necesita una reforma que acompañe el progreso de las últimas décadas”.
En ese sentido, compararon que entre 1980 y 2025, la participación laboral femenina creció del 27% al 51,6% (INDEC, 2025). En 1986, el 65% de los hogares argentinos tenía un único proveedor varón (CIPPEC, 2018). Para 2024, el 56,8% de los hogares cuenta con dos proveedores de ingresos (INDEC, 2024). Las mujeres ingresaron masivamente al mercado laboral y hoy son un componente central de la sostenibilidad económica de los hogares.
“En la Argentina persisten brechas significativas de participación laboral entre mujeres y varones, que oscilan entre los 20 y los 40 puntos porcentuales. Esta desigualdad implica la exclusión de aproximadamente 1,8 millones de mujeres del sistema productivo. Una reforma laboral que no contemple estas condiciones no solo no corrige estas brechas, sino que corre el riesgo de profundizarlas, debilitando la capacidad de los hogares para sostenerse con ingresos propios, afectando incluso el desarrollo económico del país”, advirtieron.
Así, cuestionaron que “una reforma laboral que excluye estas realidades deja afuera al 44,7% de la población económicamente activa. No resuelve alguno de los problemas estructurales del mercado de trabajo: los consolida”.
En el informe proponen actualizar integralmente el régimen de licencias con un esquema progresivo, inclusivo y fiscalmente viable, ya que la iniciativa del Ejecutivo “no muestra avances en esta materia. Mantiene, sin modificaciones, el esquema previsto en la Ley de Contrato de Trabajo desde 1976”.
“El esquema vigente resulta insuficiente frente a las necesidades actuales de cuidado y de equilibrio entre trabajo y vida familiar. Los datos muestran que 6 de cada 10 personas considera que las licencias por paternidad deberían extenderse”, señalaron.
Por último, indicaron que “de este modo, Argentina continúa rezagada frente a los avances que otros países de la región y del mundo han incorporado en las últimas décadas. Actualizar el régimen de licencias no es un detalle accesorio: es una condición básica para que cualquier reforma laboral dialogue con la realidad de las familias, el mercado de trabajo y las necesidades económicas del país”.
Análisis reforma laboral ELA - Resumen Ejecutivo