Fuertes sospechas del entorno presidencial sobre una maniobra política que, además, expuso tensiones internas, detonó la confianza en las mediciones oficiales y generó preocupación en los mercados.
El presidente Javier Milei y su hermana Karina abonan la firme sospecha de que la intempestiva renuncia de Marcos Lavagna al INDEC está asociada a una campaña que un sector de la Casa Rosada contra el líder del Frente Renovador y exministro de Economía, Sergio Massa.
“Los Milei (los violeta ‘punzó’) no creen nada en el descargo que hizo Lavagna en su carta de renuncia, sino que es por la campaña en contra que le hacen a Massa desde los medios oficialistas”, dijeron fuentes libertarias a parlamentario.com.
La súbita renuncia del economista del equipo del FR de Massa en sus tiempos de candidato presidencial cayó como balde de agua fría en el sector violeta “punzó” del área presidencial que maneja el poder.
La Casa Rosada sospecha que el escándalo que generó Lavagna al cuestionar la medición del índice de precios es una devolución de Massa por la relación que le endilgan los medios oficialistas -con pertinaz insistencia- con Pablo Toviggino, el tesorero de la AFA -investigado por la justicia junto a Claudio Tapia, el presidente- y, también, por supuestos vínculos con otras causas judiciales.
Desde el FR rechazan de plano que Massa tenga que ver con Lavagna hijo y además dicen que hace mucho tiempo que no se hablan.
Lo cierto que los Milei andan con la lupa “punzó” buscando vínculos y contactos de Massa con funcionarios de La Libertad Avanza.
Y miran de reojo y enojados al ministro de Economía, Luis Caputo, a quien le achacan no haber manejado bien el tema con Lavagna y lo mandaron a todos los medios oficiales a dar la cara.
La renuncia/denuncia de Lavagna detonó la confianza del INDEC y la médula del programa económico, que se basa en bajar la inflación, de acuerdo con el variopinto espectro de economistas oficialistas y opositores.
Es que ese capítulo justamente, con el índice de diciembre, está en duda porque se cree que es imposible que en agosto se llegue a la inflación “cero”, como prometió Milei en campaña electoral el año pasado.
Ahora estaba anunciado que el 10 de febrero regiría un nueva medición de la inflación, que hará más eje en el aumento de los servicios, en un momento en que el Gobierno tiene previstos fuertes aumentos para este año.
La nueva medición en base a la ENGHo 2017/2018 está lista desde fines de 2024, pero se decidió no ponerlo en ejecución en 2025 en un año de elecciones.
El momento entonces era ahora y se puso fecha -10 de febrero- pero la posibilidad de que escale la inflación causó temor al área presidencial violeta “punzó” y los Milei le ordenaron al ministro de Economía que la suspenda.
Claro, la repentina medida, que afecta al corazón económico de La Libertd Avanza, corrió como reguero de pólvora en todos los ámbitos económicos, la bolsa, el riesgo país y la política, y causó estupor.
Un sector muy crítico de la medida es el Pro, un socio aliado estratégico del Gobierno, que en la voz del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, consideró que lo importante” es que la controversia respecto a la metodología de medición que utiliza el INDEC “se aclare rápido” porque está en juego la “confianza” en la economía.
“Lo importante es que esto se aclare rápido y se vaya para adelante. Porque hay algo relevante, que es la confianza, imprescindible para que el riesgo país siga bajando, para que haya inversiones, que permitan generar trabajo, para que este mejor la clase media”, subrayó el jefe de Gobierno.